Sólo quedan algo más de 700 MB en mi cuenta de Skydrive.
Sabía que esos 5 Gb se iban a gastar pronto.
Sólo quedan algo más de 700 MB en mi cuenta de Skydrive.
Sabía que esos 5 Gb se iban a gastar pronto.
Acabo de descargar Foundation and empire, de Isaac Asimov.
(Está en el repositorio gratuito de libros en inglés al que linkee el otro día.)
Me está gustando la forma de redactar de Asimov. Parece tener la cualidad de expresar claramente conceptos que a veces resultan jodidos de redactar. Y además los escritos me resultan interesantes.
A ver qué onda este último.
Tengo ganas de hacer un podcast.
Si tuviera un grabador digital y el software adecuado, lo haría.
Me molesta cuando los políticos dan un discurso y repiten la estructura de una frase en una enumeración.
Ejemplo:
“Esto es malo para mí, es malo para la gente, es malo para él, es malo para ella, es malo para el vecino, es malo para Don Braulio, es malo para…”
Cuando la manera correcta de decirlo —y redactarlo— sería: “Esto es malo para mí, la gente, él, ella, el vecino, Don Braulio…”
La coma hace que no haga falta repetir la estructura. Está implícita.
(Esto lo aprendí en una clase de Literatura o Lengua, y siempre me fascinó que nadie le dé bola)
La nena se rasca en cualquier árbol.
Le digo “crakers” a las galletas marineras.
The bicentennial man
de Isaac Asimov
(Lo leí en inglés, así que lo dejo con el título original)
Valió la pena despertarse hoy.
Modo de uso:
Cuando hago algo que excede mis expectativas y me alegra el día.
Cuando descubro un lugar, conozco a alguien interesante o aprendo algo nuevo.
Nota: A veces la situación amerita usar otro leonardodamianismo para estas ocasiones: se pagó solo.
Ejemplos:
· “Finalmente descubrí dónde estaba el bar que venía bsucando hace meses. Valió la pena despertarse hoy”.
· “Por salir a caminar me crucé con una chica que reparte volantes y me dio el celular. Valió la pena despertarse hoy”.
· “Encontré el significado de una palabra en inglés que no lograba entender. Valió la pena despertarse hoy”.
(Y así.)
¿Viste la musiquita de Jeopardy, el programa de concursos de EEUU que se emitía hace años?
Bueno, algo gracioso pasaba al hacer preguntas a los participantes. A la hora de pensar las respuestas ponían una musiquita para pensar.
Y acá está: http://world.std.com/~eshu/dbug/Jeopardy_Think_Music.mp3
Es fabulosa. Ahora cada vez que deba tomar una decisión recordaré este tema.
“¿Voy al centro o al McCafé a escribir?”, pará que pongo la canción para pensar.
(Me encanta)
Name [Goo goo dolls]
Probé mis contraseñas en un servicio online, y me dijo que son “muy fuertes” por un 84%.
Pero no contento con eso las cambié todas otra vez. Ahora con nuevas contraseñas de 12 caracteres mezclando símbolos, números, mayúsculas y minúsculas.
Ahora son seguras por un 100%.
(Aunque eso es mentira, nada es totalmente seguro)
Cal
de Isaac Asimov
(Interesante. Voy a leer otras obras de este autor, como El hombre bicentenario)
Luis Majul me parece el típico petiso falso, cagón y mediocre, víctima de un complejo de inferioridad, ostensiblemente merecido.
(En criollo: es un pelotudo)
Nueva añadidura al site: mirá si estoy conectado al Messenger desde la barra superior.
Y con esto terminé por ahora con las mejoras al sitio. Si tenés alguna idea para mejorar algún aspecto del site, contactame. (Mi correo está en la página principal)
Siempre lo pronuncié “mamushca”. Resulta que se llama “Matryoshka”.
Lo-que-sea. Lo importante es que ya sé cómo se llaman estas muñecas rusas que al abrirlas traen otra muñeca rusa más pequeña. Y al abrir esa contiene una más pequeña aún.
Así sucesivamente hasta que te preguntás “¿para qué carajo sirve esto?” Es una de las típicas cosas que año tras año se ve en la Feria de las naciones. Ese antro de folklores ajenos y propios que poca importancia tienen y cuyo único aporte es a la economía.
Hoy iba en el 12 y vi en Callao una pelea entre una chica y un pibe de pelo largo al cuello, estilo peinado de mina. Tendrían dieciocho o algo así.
En fin… la chica se quería ir, porque lo empujaba. El pibe la abrazaba y agarraba medio fuerte para evitar su escape. Ella lo seguía empujando. Había cierta violencia en el intercambio.
El bondi aceleró y no pude ver más. Pero me quedé pensando algunas cosas.
La primera era sobre el ridículo pibe. No entendí por qué la buscaba y trataba de abrazar si ella lo alejaba. ¿Dónde está tu orgullo? ¿Dónde está tu dignidad? ¿Alguien te humilla en plena calle y volvés por más?
No entiendo a estos hombres que se arrastran por una mujer, jamás lo pude entender, y probablemente jamás lo haga. ¿Por qué molestarse en tratar de estar con alguien que evidentemente no quiere estar con vos?
Lo otro que pensé fue si ella necesitaría ayuda. No sé por qué. Nunca me la di de buen samaritano, y tampoco entendí nunca a la gente que se arriesga por otra persona. Sin embargo en ese momento consideré bajarme del bondi y hacer algo.
Me quedé sentadito cómodamente en mi lugar, mirando por la ventana, pensando que quizás hubiera podido hacer algo.
Y al rato ya estábamos en Congreso y me importaba tres carajos el mundo a mi alrededor porque estaba por bajarme para caminar hasta el subte de Callao.
Libros gratis en inglés:
http://dwalin.ru/books/
Hay de Ray Bradbury, Isaac Asimov y decenas de otros. A leer.
Quizá llegue a leer esos cinco libros que me había propuesto.
No puedo ir a un boliche.
No me banco la soberbia imperante en el lugar. Ni hablar del humo.
Prefiero un bar, gracias.
Un cadáver en la biblioteca
de Agatha Christie
(No lo leí este año. Y por lo tanto no cuenta en mi meta de leer cinco libros)
Las Criollitas grandes no se pueden llamar “Criollitas”.
Exijo que se llamen Criollas o Criollotas en la versión grande. Porque no tiene sentido.
Es como esa gente que dice “te mando un besito grande”. Un besito grande es entonces un beso. Es lo mismo que decir “te mando un beso” y lo mismo que decir “te mando un besote chiquito”. Es una pelotudés total.
Que alguien reaccione.
Seguimos y seguimos con la crítica a Songbird.
Cinco cosas más:
1) Songbird incluye una función para buscar lyrics, o sea, las letras de las canciones. Cosa que a mí me viene bien porque las tengo que buscar manualmente con Google.
Sin embargo, al buscar la letra de un tema como Never again, de Nickelback, encuentra Never again, pero otros artistas aparecen antes. ¿Por qué? Porque no incluye el nombre del artista al buscar “Never again”.
Lo que hago yo cuando busco con Google es, en este caso, poner el nombre del artista, luego del nombre del tema y luego la palabra “lyrics”. Y el 99% de las veces encuentro lo que quiero en el primer resultado. (Tengamos en cuenta que el 69% de las estadísticas son inventadas al vuelo.)
2) Ya que hablamos de letras: En iTunes la letra de una canción queda incrustada en el archivo de música. Y uno puede editar la información del archivo de música fácilmente. En las primeras versiones de Songbird se podían editar ciertas propidades del archivo. Ahora no está claro dónde mierda pusieron eso, porque no logré encontrarlo.
Cuando le das click a Editar lo único que aparece es la opción de cambiar el nombre de la canción. ¿Y? ¿Lo demás? ¿Hola, qué pasó?
3) Otro error común es que al pasar el puntero del mouse por un menú rápidamente se puede ver cómo hay más de una opción pintada al mismo tiempo, cosa que carece de sentido y es claramente un bug.
4) Además de ser un pseudo-iTunes, Songbird es un pseudo-Firefox. Y todavía no sé si eso es bueno o malo. En ciertas páginas es malo, porque el reborde negro del diseño de Songbird queda como el culo cuando estás viendo una página cuyo diseño es blanco.
Jamás me gustaron esos productos que hacen más de una cosa. No quiero una Minipimer, quiero un reproductor de música.
5) Al igual que iTunes, Songbird permite suscribirse a ciertos canales rss que tengan contenido de audio, presumiblemente podcasts. Sin embargo es tan limitado como iTunes en esta opción. Y ni siquiera cuenta con una forma de buscar nuevos podcasts y agregarlos automáticamente, como iTunes sí tiene en la iTunes Store.
En la próxima tanda de imágenes comentadas veremos qué tiene Songbird para descubrir nueva música y para qué catso sirven las capacidades de navegador web. Además de alguna que otra queja que nunca está de más.
Hace como un año entré al Museo de Bellas Artes (ese que está frente a Plaza Francia, de tono rojizo) y miré los cuadros.
Fue rápido. Porque me sentía levemente incómodo. Para empezar no estaba vestido para la ocasión. Además no es muy común ver a alguien de dieciocho o diecinueve entrar a un museo y mirar los cuadros, cosa que llama la atención y me molesta.
En fin, el lugar tenía un piso de parquet y había turistas por doquier. Alguna que otra pintura me gustó pero no lo disfruté por esa sensación de incomodidad.
Un día tengo que volver y dedicarle una hora a ese lugar. No es muy grande y no me cobraron aquella vez, así que asumo que se mantendrá gratuito.
(Aunque no me sorprendería que me quisieran sacar unos mangos)
Nunca me gustó el deporte. (Chocolate por la noticia.)
Pero usar la bicicleta es quizá la única actividad física que disfruto mucho. Salvo cuando la yegua de Romina me trae problemas.
Si no es la cámara pinchada es la cubierta oxidada, sino es el asiento que se safó de atrás unos milímetros, sino es el porta-botella que se enreda con la cadena de la cual no tengo llave y jamás pude desatar del cuadro (el caño del medio). Siempre hay un carajo distinto.
Romi es complicada pero me trae alegrías; y luego del ejercicio, una sensación placentera.
(Casi casi como una mina, pero sin el histeriqueo)
Me gustan estas fotos.
Tres favoritas:


Detalle: falta el riel izquierdo en la vía del tren. La mujer está sola, pero está aún más sola porque ya ni el tren pasa por ahí. Perfecta.

¿Esperanza?
(Bah… “fotos”. Convengamos que tienen kilos de Photoshop. Mejor llamémoslas “imágenes”)
¿Alguna vez pensaste que esa vieja que ves demacrada y con bastón subiendo al colectivo fue en sus tiempos una chica hermosa?
Moralejas que me deja este pensamiento:
1) La belleza es efímera. Por más linda o más fachero que seas. Cagaste. Yo también. Estos ojitos verdes no van a servirme toda la vida.
2) El amor basado en lo físico no tiene futuro. Porque si sabés que por más hermosa que la chica sea terminará como cualquier vieja, es al pedo elegirla por esa cualidad únicamente.
Cuando alguien te hace un buen regalo de cumpleaños te pone en el compromiso de devolverle el gesto.
Mientras hago un poco de limpieza en la carpeta Documentos, voy encontrando viejas gemas.
Entre ellas, los posibles desenlaces de mi vida:
1) Por alguna razón, no importa cuál, alcanzo un buen pasar económico. Estoy bien, tengo todo lo que quiero, o la mayoría, pero estoy solo. Así que vivo una vida solitaria. Aprendo a ser feliz igual, o a resignarme. Viajo, escribo, publico algo, me doy cuenta que a pesar de una vida ostensiblemente vacía, logré algunas cosas en la vida. Escribo mi biografía y sirvo de modelo para lo que no hay que hacer.
2) Otra posbilidad.
Se caga todo, no termino la carrera, no soy diseñador, no escribo, no logro nada de nada. Sobrevivo vendiendo las posesiones familiares (que no son muchas) y termino muriendo de hambre. De nuevo, solo. O peor: tengo un hijo no deseado y también le cago la vida.
3) Y luego, claro, el cuento rosa: conozco justo a la mina perfecta, soy exitoso, feliz, la gente respeta lo que hago y sirvo de inspiración a nuevas generaciones que me vienen a consultar o a pedir ayuda. Tengo una hija, mi yerno no es un pelotudo y trata a mi hija como se merece, me dan nietitos que me quieren mucho y finalmente muero luego de escribir un libro y ser premiado porque fue un éxito
4) A ver, uno más: paso mi vida buscando el sentido de la vida -valga la redundacia- y escribo algo que nadie lee ni le importa. No me muero de hambre, pero no tengo lo que quiero. Termino mis días preguntándome qué hubiera sido. Finalmente muero.
¿Clarín o La Nación?
La Nación porque el diseño es más agradable. Las tipografías son mejores.
Pero no leo más el diario, así que me da igual.
Mi espacio de trabajo.
Click para agrandar
1) La barra de tareas de Windows está oculta. Me molesta verla.
2) El Messenger está skineado con un diseño maquero.
3) iTunes lo uso en el mini-modo cuando escucho algún podcast, en este caso Buzz Out Loud.
4) El Explorador de Windows está configurado para mostrar los archivos según la fecha de creación. Es muy sencillo ver qué imágenes bajé hoy: al abrir la carpeta aparecen arriba de todo. (Windows Vista es mucho mejor que XP en estas sutilezas.)
5) Esas imágenes que se ven son las que me faltan comentar sobre Songbird.
6) El panel de links que el Explorador de Windows trae por defecto fue oculto.
8) Agrupo mis contactos por Conectado o No Conectado.
9) Oculto los nicks de los contactos. Adoro una interfaz limpia.
0) El fondo es un tenue gris que me calma y contribuye a esa onda zen y pacífica que busco.
Nuevo logro culinario: mojé una porción de rosca de almendras en el té con leche.
Sí, señoras y señores. Me gusta mojar (*). Y a mucho orgullo, carajo.
(*) En el café, té y afines. Nada de dobles sentidos, por favor.
Acabo de salvar a mi vieja de morir ahogada por un sandwich de miga de jamón cocido, queso y tomate.
Ella me hizo ver que se estaba ahogando. Rápidamente la abracé desde atrás apretándole la panza para tratar de imitar esa maniobra que se le hace a la gente que se ahoga. Escupió aquello que la ahogaba.
Me dijo: “¡Me salvaste la vida!”
Nos abrazamos.
(Esto es un perfecto ejemplo de “pagarse solo“. Me pagué solo)
Yo no podría ir a una cafetería de mi barrio.
Porque para mí “salir” es ir lo más lejos posible.
O al centro. A un McDonald’s de Callao, Corrientes o Córdoba que tenga el sector de McCafé, porque no tolero codearme con los devoradores de hamburgesas que actúan como si no hubieran comido en días.
Cuando salgo trato de conocer lugares nuevos o revisitar aquellos que me gustaron en salidas previas. Y admito que hago más lo último que lo primero.
Hace instantes:
Estaba leyendo sobre la evolución de los sistemas de archivos.
*Suena el teléfono*
— ¿Hola?
— (Silencio)
— ¿Hola?
— Buenos días, mi nombre es Vanesa, nos estamos comunicando para reducir los costos de sus…
*¡Click!*
Corté el teléfono antes de que Vanesa se las ingeniara para solucionarme la vida.
(No soporto a los telemárketers)
El video que sintetiza qué tiene de cool Mac OS X:
(La canción es una cagada, pero eso es culpa del boludín que hizo el video)
La meta auto impuesta de leer al menos cinco libros durante este año me resulta improbable. Aunque estamos casi en Abril. Quedan ocho meses para leer. Seguramente fallaré.
Warning sign [Coldplay]
(Me encanta este tema. Le voy a poner cuatro estrellas.)
Primera parte de la Leo-review a Songbird.
(Hacé click en las imágenes para agrandarlas en toda su gloria.)
Cinco cosas:
1) La interfaz. Me viene a la mente una palabra: iTunes.
A ver, tengo una idea para la comunidad del software libre: ¿Qué les parece si inventan un nuevo diseño, un nuevo concepto en reproductores de música de escritorio; como cuando iTunes apareció e hizo a un lado el concepto de tirar música en una listita y darle Play para popularizar el concepto de organizarla en una biblioteca de forma sencilla y en una interfaz limpia? Algo así.
2) Al mismo tiempo, de todos los pseudo-iTunes que surgieron en estos tiempos —tanto offline como online— Songbird tiene el mejor diseño en cuanto al visor de la canción.
Adoro el círculo que marca el punto de reproducción actual. No me gusta mucho el puntito blanco. Debería ser un tenue gris oscuro pero más claro que el reborde.
Otra cosa interesante es que para ir a la lista de reproducción que contiene el tema que estás escuchando sólo basta con hacer click sobre el nombre de la canción.
3) Ver ese visor hace que Songird parezca tener un mini-modo como iTunes. Lo tiene. Pero no es ni de lejos tan lindo como la imagen anterior, por desgracia. Comparémoslo con el mini-modo de iTunes.
No hay mucho que decir, ¿cuál es más “mini”?
El argumento que podrían darme es que en una portátil de pantalla pequeña (como una Macbook) el espacio vertical es preciado, y entonces sería mejor Songbird por el eficiente uso que hace del espacio horizontal.
No me gusta. Prefiero el mini-modo de iTunes, me resulta simpático y adorable.
4) Pero eso no es todo, no, no. La diversión no tiene fin acá. Ese mini-modo puede utilizarse en la ventana maximizada, cosa que queda absolutamente como el culo.
5) Songbird está disponible en un montón de idiomas. De hecho, al instalarlo te pregunta qué idioma vas a usar y lo descarga en ese momento. Suena todo idílico y maravilloso. Hasta que te encontrás con esto.
A ver, a ver. ¿Quién me dice dónde está el error en esta imagen?
De todo el menú Herramientas lo único traducido al español es el nombre mismo del menú, Extensiones, Consola de error, Limpiar información privada y Preferencias. Pará de contar.
¿Ya mencioné que los traductores no me caen bien, no? Parece que odiaran su trabajo. O traducen mal, o inventan o directamente no traducen un carajo. Quizá sea hora de cambiar de vocación, caballeros.
—
Cuando lo vea conveniente habrá más imágenes comentadas. Queda mucho por decir.
(Cosas buenas también.)
La página de la promoción de Cofler no sirve.
“Encuentra tu premio” las pelotas.
Acabo de degustar un Cofler con leche y almendras.
Exquisito.
(Y además olía a chocolatín)