Hoy, revisando las estadísticas de este blog, chequee por curiosidad si alguien entraba a mi viejo y abandonado blog sobre informática.
Me sorprendió descubrir que un gran número de personas aún lo hace.
Entre las vías de tráfico entrante apareció un artículo de otro blog donde alguien llamado “Foncu” me hizo una insípida crítica sobre los comentarios que hice en mi blog en base a mis primeras experiencias con Linux Ubuntu.
En aquél artículo que escribí comentaba las dificultades de un primerizo al utilizar Ubuntu, incluso cuando ese primerizo fuera yo. Alguien que disfruta mucho de usar la computadora, probar nuevo software, escuchar podcasts, criticar el diseño y la facilidad de uso, y leer una cantidad ingente de artículos en inglés sobre Apple y la historia de Mac OS X.
A lo que voy es que no soy un ingeniero en sistemas (Dios me libre y guarde) pero tampoco soy mi abuela. (Eso es bueno. Ella está muerta.)
O sea, sé de dónde vengo y creo tener la suficiente claridad mental para hacer una crítica. También para aceptar una que sea constructiva.
Esta no lo es.
Y por eso, mis respuestas serán igualmente crudas y dichas con el mismo tonito soberbio y resentido que emplea el autor del blog cuando se dirige a mis comentarios.
Vamos punto por punto, que se pone bueno a medida nos adentramos en la lectura.
Cuando Carlos M dice que Ubuntu crea usuarios cómodos, vagos y que no quieren aprender, yo discuto con él. Luego me encuentro con uno de esos usuarios, y me enervo. Vía menéame llego al blog de leonardodamian, donde me encuentro un artículo con críticas absurdas a Ubuntu. Este novato se queja de que instalar algo que no viene en Synaptic es muy complicado. Evidentemente, no se entera de un carajo.
No me digas, dulzura.
Menos mal que Foncu me va a explicar. Ojo, eh! Foncu me va a poner en mi lugar. Cagué.
(Por cierto: me llamo Leonardo Damián. No uso “leonardodamian” como un apodo para hacerme el cool, lo hago porque es mi nombre de usuario en WordPress. Y para la mayoría de la gente resultaría evidente que se trata de dos nombres distintos: leonardo y damián. En fin…)
Te tengo noticias, Foncu: No, no quiero aprender a instalar cosas de la acomplejada manera de Ubuntu cuando en otros sistemas es algo estúpidamente sencillo.
No tengo por qué aprender a hacer las cosas de una manera más rebuscada y compleja al método simplificado que utilizo en Windows. O al sencillísimo método que existe en Mac. (Arrastrar el programa descargado a la carpeta Aplicaciones y usarlo. Simple, rápido y fácil.)
En Linux para instalar algo tenés que bajar un archivo comprimido, como un ZIP. Pero si le das doble click a eso no abrís un programa, sino que ves los contenidos. La idea que los linuxeros tienen es que VOS MISMO te compiles el programa. Y ellos, gustosos, van y lo hacen, porque les parece divertido.
Es como esa gente que compra las piezas de un mueble para armarlo ellos mismos, en vez de comprarlo ya hecho y barnizado. Bueno, así como hay gente a la que le gusta armar el mueble, a la mayoría no le interesa.
Hay gente que no sabe de carpintería, y no le importa. A mí, por ejemplo, no me importa la carpintería. Quiero el mueble. Y pago por un mueble construido y terminado. No me interesa lidiar con el vendedor de madera o con el infeliz que nunca tiene los tornillos que yo quiero. Prefiero evitarme todos los problemas y que me den el mueble hecho. Gracias!
Ahora, volvamos a lo nuestro pero teniendo en cuenta lo anterior.
¿Qué se supone que tiene que hacer una persona que nunca usó una computadora cuando se le presenta una carpeta con arhivos y se le dice que tiene que compilar él mismo el contenido para obtener un programa?
Bueno, lo que éste gallego pretende es que aprendamos a compilar.
Sería como si los carpinteros pretendieran que todos mostráramos interés en ensamblar muebles. O que uno dispusiera del tiempo o las ganas para hacer tal cosa.
Por ahí te pincho la burbuja en la que habitás, pero necesito decírtelo: Nadie quiere hacer eso.Tenemos cosas más interesantes que hacer que perder días y horas detrás de tu hermoso Ubuntu.
La gente solamente quiere instalar el programa rápidamente, usarlo, y seguir con su vidas. Les Nos importa tres carajos cómo funciona internamente el sistema operativo. O cómo compilar. O qué guías o tutoriales paso a paso se deben seguir para tener la suerte de llevar a cabo la tarea más inverosímil.
Sigamos.
La razón de ser de los repositorios y de Synaptic es que el usuario pueda instalar software desde una fuente fiable, que se actualiza de forma sencilla, de una forma cómoda, centralizada, fácil y rápida. Synaptic y los repositorios NO contienen todo el software para Linux del mundo, sino aquello que la distribución ha considerado oportuno incluir en los mismos. Por su estabilidad, por su utilidad o por cualquier motivo. El software inestable o experimental no debería incluirse en los repositorios oficiales de forma inmediata, precisamente porque el software de los repositorios debe ser fiable y no comprometer la estabilidad del sistema. Tanto es así que distribuciones como Debian tienen tres versiones a la vez, con repositorios estables, en pruebas e inestables, de forma que se pueda delimitar en qué medida se arriesga nuestro sistema.
Che, está muy lindo el discurso. Salvo una cosita…
Eso no explica por qué no se puede instalar fácilmente un programa cuando se descarga de un sitio web y uno se encuentra con un archivo comprimido en vez de un simple ejecutable. Ese es mi problema. Y vos me venís a recitar el versito ideológico. No quiero ideología barata, quiero usar la máquina.
Lo bueno de los repositorios es que puedes añadir repositorios nuevos, y completar así el software con otras versiones más actualizadas si tu distribución no actualiza todo lo a menudo que tú quieres o si lo que quieres es instalar algo que inicialmente no viene en los repositorios oficiales.
Claro, y es muy sencillo añadir estos repositorios al Ubuntu. Pffff… facilísmo.
Tenés que ir a la caza de un archivo de texto donde aparecen listados estos repositorios, ver cómo carajo hacer para que los cambios se guarden, y tener cuidado de no poner mal algo porque sino no te descarga un songo.
Ah! Y cuando necesitás ayuda: arreglate. Buscala en un foro. Esa es la solución a todo en Linux.
“Andá a Google y buscá”. Andá a cagar.
¿Qué te creés? ¿Que a mí me interesa estar buscando soluciones a problemas que no deberían ni presentársele a un usuario común y silvestre? Mierda, si yo tuve esos dramas, qué hará el portero de mi edificio, que a gatas sabe cómo se llama.
No me digas que es intuitivo pretender que el usuario sepa agregar repositorios o que tenga interés en perder horas con Google para buscar respuestas a problemas pelotudos cuando en cualquier sistema operativo difundido basta con descargar algo y darle doble click.
Es una lógica estúpida lo que estamos discutiendo acá.
Si vos creés que la gente debería dejarse la vida buscando soluciones a problemas de Linux como si fuera lo único que hacemos durante el día o como si nos importara, no necesito leer más para saber que vos no tenés la más puta idea de lo que es vivir.
A día de hoy, no existen que yo sepa repositorios de software para otros sistemas operativos, por lo que el usuario deberá BUSCAR la aplicación que desea sin saber exactamente dónde la va a encontrar.
Sí, pero curiosamente los programas para Windows son sencillos de ENCONTRAR. No hay que hacer una pesquisa por horas en foros. No sé si te enteraste.
Y además, cuando yo, mi hermano o cualquier pichi baja un programa para Windows, le da doble click, lo instala, lo usa y se terminó. A otra cosa.
No sabe dónde se instaló. No le interesa saberlo. Y no tiene por qué saberlo.
¿Sabés por qué, corazón?
Porque A NADIE LE IMPORTA CÓMO FUNCIONA, solamente lo quieren usar e irse. Porque tienen otras cosas que hacer. Porque usar la computadora no se cuenta entre sus pasiones. Tenemos trabajos, parejas, metas, carreras y otras cosas que hacer en el limitado tiempo de vida que se nos dió.
Foncu nos cuenta sus opiniones.
A leonardodamian le interesaba instalarse un Dock para su sistema GNU/Linux. No aparecía en Añadir/Quitar ni en Synaptic. Y el pobre chaval se agobia, porque quiere hacer cosas complejas, pero sin aprender una mierda de cómo funcionan las cosas:
Instalar un programa en Ubuntu = “cosa compleja”.
¿Necesito decir más? Vos lo hiciste por mí. Gracias.
De entrada si leer durante más de media hora le supone un problema, creo que de lo que menos debería preocuparse es de cómo funciona Synaptic. Si me dice que en dos horas no ha encontrado la solución o instrucciones para solucionar su inquietud, entendería que se agobiase un poco. Si encuentra una solución en media hora, me parece bastante poco tiempo.
¡Tenés razón!
Solamente desperdicié media hora de mi vida buscando instrucciones para instalar un programa que me permitiera mostrar una hilera de íconos en la parte inferior de mi pantalla.
¡Solamente media hora perdí!
Debe ser un récord en el mundo de Linux.
Qué hijo de puta que soy, la saqué barata. Sólo perdí media hora para INTENTAR instalar un programa y todavía tengo el tupé de quejarme. Pero si soy inaudito.
Ya me quejo por quejarme. Digo, evidentemente en Linux perder media hora para instalar algo es considerado algo menor, trivial y hasta esperable.
¿Te das cuenta lo que implica tu comentario, corazón?
Que lograr realizar tareas básicas como instalar un programa (cosas que son tan simples en otros sistemas operativos), en Linux llevan al menos media hora más.
Tendría que haber perdido al menos dos horas para que Foncu me otorgue el honor de permitirme expresar mi queja.
Ay, perdón, Foncu. La próxima vez traete un cronómetro y nos fijamos cuánto tiempo pasa para que termine de pudrirme con intentar hacer algo en Linux. Entonces te pregunto a vos si está bien sentirme frustrado o si necesito llenar el cupo de dos horas de frustración para que sea oficial y me lo permitas.
Mierda. La marihuana que venís fumando debe ser para chuparse los dedos.
Pero no queda ahí la cosa, resulta que el complicadísimo tutorial consistía en explicar que tenía que editar el sources.list para añadir un nuevo repositorio, y luego con Synaptic instalar el paquete.
Así como vos lo podés hacer sonar boludo, yo lo puedo hacer sonar complicado.
De hecho, si yo te digo: “abrí Terminal y escribí este código”, pero no te explico que luego no podés guardar el archivo y no te digo cómo hacerlo, todo el sencillísimo tutorial te lo terminás metiendo bien en el culo, porque no te sirve para nada.
Y ahí está la clave del problema: ¿Cómo hace Juan Perez para entender que a la hora de instalar un simple programita tiene que cambiar los permisos sobre un archivo donde se guardan las direcciones de los lugares desde los cuáles se descargan sólo algunos de los programas para Linux, porque no están todos?
¡Qué quilombo! Dejate de joder.
Hay que hacer un nuevo tutorial para entender uno de los puntos del primer tutorial.
Ustedes ya dan gracia, sinceramente.
Parece que les gustara hacer las cosas más rebuscadas, repletas de innecesarios pasos al pedo.
En vez de ir del punto A al punto B, la manera de Linux es primero tratar de ubicar dónde está A y luego de que te ganaste ese conocimiento con sudor y lágrimas, podés alcanzar la posibilidad de quizás llegar a B. Si te pasás horas y horas leyendo en foros, claro.
¿Esta gente no tiene laburo?
Evidentemente no es lógico permitir a un usuario sin privilegios tocar los repositorios de los que depende el sistema. Que sólo el root pueda modificarlos es lo mejor que podría pasar.
Todo muy lindo. Salvo por una cosa.
Juan Perez ni sabe lo que significa Root. Y no tiene por qué. Solamente quiere instalar un programa. Y no le interesa lidiar con permisos, prvilegios, y otros carajos. Para Juan Perez, la máquina es de él y él debería poder hacer lo que se le cante con ella.
Por ejemplo, mmm, no sé… ¡INSTALAR UN PROGRAMA!
No hay que usar el terminal para editar el sources.list, de hecho puede hacerse de una forma sencilla, pero para eso hay que perder quizá unos pocos minutos en buscar la opción correcta del menú: Sistema -> Administración -> Orígenes de software. Otra opción es acceder al menú Configuración ->Repositorios dentro de Synaptic. Ahí se pueden añadir los repositorios que desees, quitar otros o ponerles florecitas. Sí, es una interfaz gráfica para editar el sources.list. Yo no la uso porque el terminal me parece más rápido, está ahí para gente como leonardodamian, pero con un poquito más de paciencia.
Claro, pero hay un problemita: esto no está explicado ni difundido.
Y al no encontrar un programa en Synaptic, ese programa no me informa de lo que puedo hacer en caso de no encontrar lo que quiero. Y tampoco me dice algo como : “¿Quiere instalar otras fuentes de software?”.
No, no te dicen nada. Si no está lo que querés, te jodés.
¿Y sabés por qué no se populariza el uso de la interfaz gráfica? Porque la gente que explica las cosas en tutoriales es justo como vos. No usan la interfaz gráfica.
Entonces nunca la mencionan. Y tras malgastar invaluables horas de vida frente a insípidos foros uno se encuentra con explicaciones mal hechas de gente como vos, que jamás tiene en cuenta que a la hora de dar una explicación, no hay que intentar llegar al informático, sino al que no tiene la más puta idea de cómo usar una computadora. Hay que llegarle a Juan Perez.
Por supuesto pretender que un linuxero entienda eso es perder el tiempo.
Lo que ejecutó en el terminal sería “apt-get install kiba-dock”… algo que podría haber hecho igualmente usando la denostada herramienta Synaptic.O
¿Cómo sería?
¿Tenés a mano un tutorial para eso también?
Porque no tengo ganas de perder otra media hora buscándolo y como ya me habías dicho que en Linux eso sería el mínimo de tiempo a invertir…
No sé si me seguís. Esto no se trata tanto de mí. (En realidad sí porque me atacaste y por eso te respondo, pero no se trata necesariamente de mí.) Se trata de la gente común.
Y lo que tu miopía fanática no te deja ver es que ningún hijo de vecino va a mostrar el mínimo interés en estar al acecho de respuestas para las preguntas que surgen minuto a minuto al usar Linux. (Da igual la versión.)
Lo que le pasa a leonardodamian es que no quiere saber cómo funciona GNU/Linux, algo que podría entenderse si quisiera ser tan sólo un usuario básico.
¿O sea que si fuera un usuario básico mi frustración estaría justificada?
Tomen nota: si sos un usuario básico, está bien sentirte frustrado en Linux.
Podríamos decir que Ubuntu es un homenaje al masoquista que todos llevamos dentro.
Lo que pasa él además quiere ser molón e instalar cosas nuevas, pero sin aprender. Cuando ve que hacer determinadas cosas cuesta un poco de esfuerzo, patalea y le echa la culpa a Ubuntu y al Terminal, mientras que lo que le ocurre es que no sabe usar las herramientas gráficas que existen.
Si hacer determinadas cosas en Linux “cuesta un poco de esfuerzo” y en los otros sistemas el esfuerzo es casi nulo, ¿de quién es la culpa?
¿No será quizás que las herramientas gráficas no se promueven, en pos de la línea de comando, y que las que existen están terriblemente diseñadas y no están pensadas para la gente común?
No oigo a nadie quejarse de cómo se instalan los programas en Mac. Y te cuento por qué.
Esto es lo que pasa cuando bajás un programa para Mac y lo querés instalar:
Si te fijás ahí abajo dice, sí, DICE explícitamente lo que tenés que hacer: arrastar el programa a la carpeta Aplicaciones, donde están todos los programas de tu máquina. Y no sólo lo dice, hasta tiene una imagen explicativa que te indica a simple vista lo que tenés que hacer.
Mirá qué sencillo. Mirá qué pelotudés. Algo tan fácil, tan simple, tan práctico. En Mac existe hace 8 años.
En Linux se conforman con estar a la caza de tutorials, y se sienten orgullosos cuando logran instalar algo.
¡Pero claro! Si es todo un logro. Deberíamos vestirnos de etiqueta y alquilar un salón para celebrarlo cada vez que ocurre. No gastaríamos mucho. No pasa seguido.
Y eso fue la obra maestra del crítico cuyo nombre parece salido de los Teletubbys, Foncu.
Pasemos a responderle a la gente de los comentarios. Todos elocuentes, reflejando la calidad del blog y de la gente que lo frecuenta.
Comentario 1. Autor: vallesin
Un ejemplo de un usuario que no quiere aprender , este es el tipo de usuarios que no necesita ubuntu (usuario lacra) , yo cuando no se hacer algo googleo , leo , pruebo y si no consigo que funcione pregunto , cambiarse de SO y pensar que no va hacer falta adaptación y que no se van a tener problemas es una quimera
De este filósofo de la edad moderna desprendemos una enseñanza clave: quien no tiene interés por cómo funcionan las cosas en Linux es considerado una lacra.
O sea, para los linuxeros, si vos querés hacer otras cosas y sólo usar la computadora como una herramienta, sos un pobre sorete. Pobre, pobre de vos. Y de mí. Y de todos nosotros.
Los llamados “normales”.
Pobre de nosotros, la puta madre que nos parió. Somos víctimas de esta ignorancia cruel que nos acongoja el alma día a día, mientras estamos jugando en la calle y nos perdemos de ahogar nuestra ignorancia en el mar de conocimiento que es Linux.
Todo porque no nos interesa saber cómo funciona Linux, y simplemente queremos usarlo de forma breve.
Estamos todos equivocados y enfermos. Estamos mal.
¡No te rías! Lo dice un gallego en un blog croto con el apodo “vallesin”. No sé vos, pero yo creo que debe ser cierto.
Me siento tan sucio. ¿Dónde podré comprar un látigo a esta hora?
Comentario 2. Autor: David P
Madre mía, he leído la entrada del blog de esta persona de pe a pa y no tiene desperdicio. Es como si le hubieran instalado linux “porque no le gusta windows” y estuviera esperando a que se comporte exactamente igual que éste.
Instalé Linux para saber si era mejor que Windows. No pretendía que actuara igual, sólo que al menos fuera tan simple como Windows para algo tan estúpido como instalar algo. Craso error. Resultó ser peor.
Que linux tiene que mejorar en usabilidad es cierto.
¡Eureka! ¡Lo descubrió! ¡¡¡FELICIDADES!!!
no me parece demasiado complejo entender que los programas no son descargables (…)
Claro, no es jodido. Lo descargás, le das click y no anda. No, si entenderlo es lo más sencillito.
Lo jodido es hacer que ande, viste? Ese era el qui de la cuestión.
A propósito, me gustó lo de que no te parece “demasiado complejo”.
Quizá tendríamos que estar conformes con eso. En vez de pretender que sea simplemente sencillo y funcione.
Es evidente que no tenemos la más puta idea de nada. Por eso usamos Windows, en vez del magnífico Ubuntu. Porque preferimos usar algo que anda a bancarnos las constantes frustraciones de algo como Linux, que para realizar la cosa más inverosímil te conduce a Google.
Somos pecadores. Impíos. Sucios. Repugnantes.
(No sé vos, pero yo me siento muy bien conmigo mismo.)
(…) (ahora, con gdebi y entender qué son los repositorios sí lo es) y que no puede darse a un usuario convencional permisos de root para todas las acciones.
Me decís que entender lo de los repositorios es complejo.
A mi entender estos patéticos intentos de disculpa lo único que logran es embarrarla más. Espero de corazón que no seas abogado.
¿Qué quieres que te diga? Para alguien así, mejor que se hubiera quedado en Windows 98. Total, ahora ni los virus soportan ese sistema…
Correción: para alguien así, mejor usar algo que sea fácil de usar y no requiera perder las horas de vida leyendo foros que requiere Ubuntu para realizar una tarea básica. Ergo: Windows 98. Un sistema de hace 10 años que logra hacer las cosas más estúpidas en forma sencilla mientras que el actual Linux no puede.
Pero seguro que no hay gente así.
Digo, entre hacer las cosas que a uno le gustan o que debe hacer por obligación, y buscar una guía para instalar un programa en Linux, seguro cualquier persona normal querría invertir su día en buscar una guía para instalar un programa en Linux, no?
Bueno, en el mundo fantástico donde habitan estos fanáticos linuxeros la respuesta es sí.
En el mundo real, ese donde estamos ahora, donde vivimos vos y yo, la respuesta es no.
Igualmente no espero que Foncu y la pandilla del pingüino logren comprender ese concepto durante sus cortas vidas.
Comentario 3. Autor: Carlos M.
La verdad es que estoy confuso. No pensaba en este tipo de “lusers” cuando escribí mi crítica sobre Ubuntu y no creo que este especimen deba tomarse en cuenta como nota a favor de mis alegatos. Espero que sea un caso excepcional y único, sino un amigo va a tener razón: “¡Cuánto daño a hecho la ESO!” [Educación secundaria obligatoria]
Hablando de la ESO, te vendría bien rever la clase de Lengua.
Esta gente me da gracia.
Les parece que alguien que no quiere perder tiempo en buscar en internet métodos para hacer las más simples tareas debe tomarse como un “caso excepcional”. Como un bicho raro que no pretende perder horas y horas frente a la pantalla buscando en foros cómo realizar las más mundanas tareas.
O sea, este tipo cree que todo aquél con una vida es alguien raro.
Wow. Que alguien le alcance un vaso de agua y dos pastillas a ese muchacho. Pronto.
Comentario 4. Autor: Versvs
Yo no lo comento siquiera pa no regalarle un enlace (estoy en contra del NOFOLLOW :P). Estoy de acuerdo en que Carlos no se refería a este tipo de comportamientos estúpidos contra los que cualquiera que tenga un mínimo de vergüenza debería estar (¡qué fácil es pedir que nos lo den todo hecho sin hacer nosotros nada!), pero es verdad que a los que damos la cara por el usuario promedio de Ubuntu nos saca los colores
Por cierto que en Windows, ¿se lo baja de un repositorio centralizado?Si es que quejarse es gratis, coño.
Es verdad, debe ser mi culpa quejarme. Qué fácil es quejarse. Sobre todo cuando uno considera que aquello de lo que se está quejando es un problema que en las otras plataformas (Windows y Mac) ya fue resuelto.
No necesitás ser ingeniero para instalar un programa en Mac o Windows.
Qué sorete que soy por pedir facilidad de uso en Linux. Si tal cosa nunca existió y jamás existirá. Qué hijo de puta soy. Cómo osé siquiera mencionar tal cosa es algo que no logro terminar de razonar. Pobre de mí. Osé pedir que algo tan pelotudo como instalar un programa esté mejor explicado y sea más sencillo. No, soy una mierda. Cómo me atreví.
Por cierto. En Windows, si no encuentro un programa, puedo buscarlo sin perder horas en Google y sea de dónde sea que lo baje, le doy doble click y lo instalo. Punto. No pierdo mi vida en tratar de descifrar cómo mierda hacerlo andar.
Simplemente funciona.
Ah, no, pero estamos todos locos. Pretendemos que la máquina nos facilite la vida. Pretendemos que cumpla su función. Somos una mierda. No nos conformamos con Ubuntu.
Pero deberíamos… porque es gratis.
La verdad que nunca se dice es siempre esa con Linux.
Como es gratis, callate. Como es gratis, aunque sea una mierda, no te quejes, porque no pagaste nada. Como es gratis, todavía tenés que sentirte agradecido por tener la dicha de poder usarlo.
Qué idiotez.
Sería como si a cada uno nos dieran un auto gratuito y nos miraran mal cuando nos quejáramos de que no tiene puertas. “Y no, bastante que tenés un auto gratis. Vos tenés que hacer tu propia puerta para poder entrar y manejarlo.”
Esta gente es absurdamente risible.
Si alguien le pusiera precio a todas las frustraciones que Linux le trae a la gente común, resultaría ser el sistema operativo más caro del mundo.
Comentario 5. Autor: Nachzeher
hhahahaha!!!
me dió bastante risa como lo exibiste!
no uso ubuntu.. (uso slack) pero lo que decía este salame
me dió bastante risa!yo le recomendara que se instale mejor win2000
hahahaha!!
Muy bueno!
No sé qué me causa más gracia. Si las faltas de ortografía o la recomendación de usar Windows 2000, un sistema que tiene ocho años y es más sencillo de usar que el actual Ubuntu.
Es tan inspirador que resulta poético.
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Ahora un poco de opinión.
La gente fanática de Linux es parecida a los fanáticos de izquierda: viven en una hermosa utopía idílica nutrida por vapores de marihuana. Pero cuando se les acaba el porro y se dan cuenta que tienen que salir a ver el mundo que los rodea, ya no saben qué hacer con sus hermosos sueños. Prefieren seguir soñando con un mundo mejor.
Qué tiernos. Ingenuos, pero no menos tiernos.
En Linux uno tiene que buscar por horas y horas en foros para ver qué opiniones tienen los geniecillos de los foros, a ver si tiene la suerte de que alguno le explique en términos no-técnicos cómo carajo tiene que hacer para instalar un programa que debería ya desde el vamos proveer un instalador.
La gente común y corriente no quiere aprender a usar Linux. NI Windows, ni Mac OS X, ni mongo. Quieren sentarse y que sea intuitivo el sistema. Que a través de botones, ventanas y demás herramientras gráficas puedan comprender cómo hacer las tareas que los llevaron a sentarse en la computadora.
¿A qué se debe? A que son personas normales. Que no viven detrás de la máquina.
Son seres humanos que tienen una vida, cosa que más de uno debería considerar.
Hay un mundo ahí afuera, y nadie tiene ganas de desperdiciar horas frente a la PC. Incluso a mí me tiene un poco podrido esto, y eso que me gustaba.
Así como yo no quiero saber cómo funciona el motor de un auto, y simplemente quiero manejar, no quiero ni debería necesitar saber cómo funciona internamente el sistema operativo para poder usarlo.
La idea de usar una interfaz gráfica es precisamente esa: hacer todo con el mouse. Donde el usuario interactúa con botones y controles gráficos.
No con texto. Nadie usa DOS.
No con tutoriales, sino con una interfaz fácil de usar que guíe al usuario sin hacerlo sentir como un pelotudo por no saber compilar un archivo comprimido para obtener el programa que ya debería haber obtenido cuando descargó eso.
Mi hermano tiene 30 años. A él le importa tres carajos cómo funciona Windows. Solamente quiere usar la máquina el menor tiempo posible.
Entra a ver su correo, mira lo que tiene que ver y en una hora como máximo ya terminó. Cuando se queda una hora es porque está usando iTunes para cargar su iPod Nano. Que por cierto, es muy sencillo de utilizar para alguien como él, que jamás utilizó iTunes antes, y cuya facilidad de uso está comenzando a interesarlo en Apple. Ya me preguntó sobre las Mac y el iPhone repetidas veces, debido a que su experiencia con el iPod fue placentera por la facilidad de uso.
Ya que estamos con el tema de Apple, aclaro algo. Si a mí me interesa saber cómo funciona Mac OS X es por mero hobby. Es porque tengo la esperanza de comprar una Mac dentro de unos años, y quiero saber tanto como cualquier maquero antes de comprarla. Pero no voy usar el Terminal de Mac OS X para hacer nada. Porque puedo y tengo a mí disposición los mejores controles gráficos.
Eso es lo que la gente de Linux no entiende. No a todos les interesa usar Terminal o hacer las cosas para sentirse un hacker. Para la gente que no muestra interés en eso, Mac OS X provee un sistema gráfico. No tenés ni que saber que existe Terminal en Mac para hacer nada. Lo hacés con el mouse. Chau.
Tratá de hacer algo así en Linux. Te podés morir. Y es por eso que no tengo interés en aprender nada sobre Linux. Porque no me gusta y jamás lo toleré. Porque ese ideal de “es gratis” no me basta. Quiero calidad y facilidad de uso. Eso no lo obtengo de Linux.
Ahora bien, cualquiera podría decirme que porque no me interesa y no me gusta, todo lo que vea en Linux me parecerá una cagada o todo lo que me encuentre y no entienda me frustrará.
Pero te tengo noticias: eso mismo me ocurre también con Windows. Yo odio usar Windows. Odio a Windows. Windows Vista es un poco mejor, pero sigue sufriendo de un diseño inconsistente, lento y frustrante en más de una ocasión.
Pero es, en líneas generales, fácil de usar. Y mi hermano lo entiende. Y un anciano lo entiende. Y si mi madre mostrara el más mínimo interés en la computadora, seguramente lo entendería también.
¿Por qué?
Porque para instalar un programa hay que seguir un asistente, darle “siguiente” a todo y chau. Porque para escuchar música no hay que bajar un codec o una licencia. Simplemente le das Play al puto archivo mp3 y suena. Listo.
Si hay algo que me encanta de los linuxeros es esto: a ellos les gusta trabajar de más. Lo sienten como un logro, como si usar una línea de comandos para hacer hasta la cosa más boluda fuera toda una proeza.
Una computadora es una herramienta. Ya sea una Mac o una PC, ya sea que utilice Windows, Mac OS X o Linux, no deja de ser una herramienta. Y como tal, la idea detrás de la computadora personal siempre ha sido hacerle la vida más fácil al usuario, no más rebuscada.
El mundo está lleno de pelotudos. Lástima que uno de ellos escribió sobre mí.

