Hoy estábamos con mi novia en una estación de tren esperando sacar el boleto.

Una vieja se nos acerca y putea porque las máquinas dispensadoras de boletos no funcionan o no-sé-qué. A medida que la vieja se quejaba, se nos iba metiendo delante, haciéndose la boluda magistralmente.

Cuando su queja había terminado, estaba delante nuestro.

Le dije: “Señora, estamos nosotros antes.” Y ella contestó “ay, bueno… vos sos joven…” mientras nos dejaba pasar.

La vieja hija de mil puta se nos quiso colar. Pero la cagué. Te cagué, vieja ventajita.

(Turra)