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Cómo saludar con un beso a un hombre. …

Cómo saludar con un beso a un hombre.

En la actualidad, y al menos en esta ciudad, se ha puesto de moda la práctica de saludarse entre hombres con un beso. (En la mejilla, obviamente. No estamos hablando de chuponear con cada chabón que te saluda.)

Ahora bien, este beso es distinto a cualquier otro beso. Para empezar, uno es un saludo respetuoso y no uno afectivo. Pero además porque uno, siendo heterosexual y estando acostumbrado a besar mujeres, no quiere que el saludo parezca afeminado, entonces lo modifica sutilmente para que siga pareciendo un beso al tiempo que no es un beso en el proceder estricto.

A qué me refiero con esto. Bueno, cuando vos besás a una mujer para saludarla, en general y sin darte cuenta, presionás tus labios sobre la mejilla de la mina. Pero, cuando saludás a un hombre con un beso en la mejilla es recomendable no ponerle tanta… “onda”. (Por llamarlo de alguna forma.) He notado que el beso entre hombres es más formal. Apenas acercamos las mejillas y no presionamos nuestros labios en la mejilla del otro hombre. Porque no estamos mostrando afecto, sino dando un simple saludo pero con más informalidad que la de un apretón de manos.

(Lo que no sé es si un abrazo es el modo más amigable e informal de saludar. Supongo que sí, porque uno abraza a la gente que realmente le cae bien. Aunque no sé, hay cada boludo que abraza a cualquiera que eso también se diluyó perdiendo su esencia, como tantas otras cosas.)

O sea, tenemos esta idea de fondo: “¿Si le pongo ímpetu al saludo el tipo va a pensar que soy gay?”. Incluso sin querer, esta es siempre la idea. Cuando no compramos una camisa rosa o un pulover rosado por miedo al qué dirán, el pensamiento de trasfondo es el mismo. Somos todos re liberales, re modernos y súper metropolitanos y metrosexuales, pero no nos gusta parecer afeminados. Y por temor a eso alteramos nuestro look, nuestros saludos y nuestra manera de expresarnos.

Y ojo, no estoy criticando la homosexualidad de ninguna manera. Que cada cual haga y deje de hacer con su vida lo que se le cante el culo. (Figurativa y literalmente.)

El tema es que a los que no lo somos, no nos gusta parecerlo porque tenemos miedo de que nos cague la imagen de machos latinos que todos creemos ser y que en realidad no somos ni de lejos. (Hay que admitirlo. Estoy humilde hoy.)

De todas formas, consciente o inconscientemente seguiremos alterando saludos y gestos con el fin de mantener intacta nuestra imagen de virilidad. Y aunque no tenga sentido, los hombres somos así. Incluso nosotros tenemos nuestros carajos, como las mujeres tienen los suyos.

(Y me hagas hablar de los carajos de ellas porque no me dan las manos para escribir tanto)


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