Imágenes del nuevo Safari 4. (Parte VI.) + Conclusiones finales.
Cosas que quedaron en el tintero.

Extrañamente, encontré una opción para reabrir la última ventana cerrada, pero no las últimas pestañas.

CoverFlow en toda su gloria. Te diría que es, cuando se trata de sitios con mucho texto, más atractivo que útil. Es más útil en sitios como Flickr, donde el protagonismo lo tienen las imágenes.

El cuadro de diálogo para guardar contraseñas es ciertamente molesto y tan... 2003. A ver si nos ponemos al día con una barra superior que pregunte, sin interrumpirme, si quiero o no guardar la contraseña. Como está ahora es un asco.

El texto ahora no tiene la sombra y contraste que tenía antes, resultando en algo más común para Windows. (Igualmente a mí me gustaba el texto con el antialias de antes.)

Detesto que los navegadores me pregunten si estoy seguro de querer bajar algo. A veces quisiera que los desarrolladores de software dejaran de creer que todos somos idiotas. Algunos sabemos lo que hacemos con nuestra maldita PC.

El nuevo administrador de descargas es exactamente igual al viejo. Sólo que ahora combina mejor con Windows.

Sobre la barra de direcciones aparece el nombre de la empresa a la que uno se está conectando, siendo supuestamente garantía de que es un sitio seguro. En realidad, nunca se puede estar seguro de eso.

El mismo botón, pero al pasar el mouse. Lindo.
Top Sites.

Así se ve ahora. (Pinté las cosas personales en rojo, no fue Safari.)

Small.

Medium.

Large.

Desde Top Sites puede buscarse en el historial, resultando en esta animación CoverFlow, que me encanta.
Sobre las pestañas de vidrio.

Arriba, Safari. Abajo, Chrome. Chrome implementa las pestañas arriba de una forma mucho más clara. No ocupa toda la barra de título, dejando un reborde superior para arrastrar la ventana; deja un espacio libre para hacer doble click y abrir una nueva pestaña, y no usa el vidrio debajo del texto. La implementación de Chrome es mucho más usable. Mirá las pestañas de Safari. ¡No se lee lo que dicen! Desastroso.
Conclusiones finales.
¿Vale la pena bajar y probar Safari 4?
Si sos usuario de Internet Explorer y no visitás sitios que dependan de controles ActiveX para facilitarte la vida, como Skydrive, entonces por amor a tu propia vida, probalo. Probá cualquier cosa, pero salí de IE. Safari es un buen comienzo.
Si sos usuario de Firefox, la verdad es que no veo grandes motivaciones para cambiarte de navegador. Salvo CoverFlow, el atractivo diseño de Top Sites o la barra de pestañas vidriosas, si acaso ese engendro te gusta. Pero tené en cuenta que algún envidioso de la comunidad de Firefox estará ocupado ahora copiando estas cosas para implementarlas en Firefox a modo de extensiones. No van a funcionar con el mismo nivel de detalle y refinamiento, por supuesto. (El software libre es históricamente así.) Pero al menos lo tendrás.
Si sos usuario de Chrome, creo que podrías mandarlo al carajo y cambiarlo por Safari totalmente; siempre y cuando no te importe la nueva barra de pestañas. Después de todo, tienen el mismo motor, la misma idea de las pestañas arriba de la ventana—aunque la implementación de Chrome es mejor porque debajo del texto del título de la pestaña pone un fondo blanco que te permite leerlo sin dificultad, mientras que Safari usa pestañas de vidrio que no te dejan leer un songo—, y una velocidad de javascript comparable—aunque opino que es todo verso y las comparaciones de velocidad no sirven para nada.
Eso además sin mencionar que Safari incluye CoverFlow, sugerencias de Google en el cuadro de búsqueda y Top Sites, que es una copia de los sitios recientes de Chrome, aunque mucho mejor diseñado. (Y en ninguno de los dos navegadores podés agregar manualmente qué sitios querés que aparezcan en esa área de “más visitados”, haciéndolos igualmente inútiles.)
Ah, y sobre que Google Chrome tiene algún beneficio para las aplicaciones de Google sólo por el hecho de que la misma empresa hace ambas cosas… no lo creo. De hecho, creo que Chrome es tan útil como cualquier otro navegador—excepto IE, que es un producto de mierda—para ver sitios de Google. Es lo mismo. No noto ninguna diferencia que valga la pena percibir. Así que es verso eso. Escucho una y otra vez ese argumento y cada vez que entro a Gmail tiene menos sentido. Tarda siempre lo mismo sin importar qué navegador use. Lo mismo Google Calendar, lo mismo Google Reader, lo mismo Google Docs. Realmente, es verso.
Por último, si sos usuario de Opera… ¿podrías decirme por qué? Hasta Safari tiene más sentido de existir que Opera. Con eso te digo todo.
En resumen, creo que es un avance abismal en comparación con Safari 3, pero no lo usaría como mi navegador por defecto, sino como algo rápido para hacer alguna que otra consulta o búsqueda en Google—que por cierto, es increíblemente veloz de consultar—, para luego cerrarlo.
Seguimos igual que antes, pero un poco mejor.