Este mes hubo 4.664 visitas.
Fue el segundo mejor mes en la historia del blog, debajo del mítico Septiembre del ’08.
(Re bien)
Este mes hubo 4.664 visitas.
Fue el segundo mejor mes en la historia del blog, debajo del mítico Septiembre del ’08.
(Re bien)
Hoy tenía dos boludas sentadas atrás en Teoría contable.
Trataban de hacer la “tarea” que tendrían que haber hecho para entonces. Una, que acababa de llegar, y con tono de “¿qué hago acá?”, le decía a la otra: “¡¡Ay, cuántos [ejercicios] que son!!”
La otra boluda le dijo: “Es fácil, mirá, vos tenés que pensar”.
Y ahí fue cuando yo pensé para mis adentros: “Uy, cagamos, mami.”
(No suelo usar el “mami”, pero a veces me surge)
Por qué las argentinas se creen las más lindas, inteligentes e interesantes del mundo.
Porque los hombres de este país son unos arrastrados que las siguen a todos lados, que les dan bola, que les soportan los histeriqueos y les dejan pasar muchas actitudes de diva para poder cogerselás. Luego, si lo logran, son pateados para ser reemplazados por otros perritos falderos que las minas usarán cuando tengan ganas.
Solución: decirle “no” a la histérica. No tolerar nada. No soportar el más mínimo pase de factura de ninguna mina.
Si todos lo hacemos, no habrá más “divas”. No más princesitas que se crean las dueñas del mundo.
(Ah, y las del boliche… Cómo he odiado a esas hijas de mil puta, por Dios…)
Mañana es el día de los inocentes o tontos, de EEUU.
O sea, estate preparado para leer montones de artículos basura. Noticias sobre que Apple es comprada por Microsoft o que Adobe decidió hacer un producto que no sea molesto, o alguna otra cosa descabellada.
Guarda con eso.
Quisiera tener un scanner con reconocimiento de caracteres para escanear los apuntes, fotocopias y libros de la facultad y reimprimir algunas cosas en un formato de bolsillo o algo así, cosa de leerlas con mayor facilidad.
Al fin regresé de la facultad.
Hubo una actividad grupal al finalizar la clase de Historia, bah, en la última media hora, y me fui a la mierda porque no lo pensaba tolerar.
Lo que me encanta de la facultad es que, a diferencia del secundario, no te pueden tener de rehén ahí, haciendo lo que ellos quieran. Si algo no te gusta, te vas a la mierda y chau. Cero drama.
Me encapriché con el Sudoku desde que mi novia cambió el cel y jugamos a éste jueguito que venía incluido.
Encontré un sitio donde podés imprimir algunos sudokus para resolver lejos de la PC:
http://www.printable-sudoku-puzzles.com/
Hasta ahora me gustan.
Estoy probando el reconocimiento de voz de windows vista y debo decir que deja mucho que desear en cuanto a presionar controles y moverse entre ventanas. Pero lo que más me jode es ingresar una contraseña y dictar en voz alta.
De hecho esto lo estoy dictando al sistema de reconocimiento de voz, pero como Firefox por alguna extraña razón no me deja ingresar texto directamente en el puto cuadro de texto que me aparece a mí cuando escribo acá me vi obligado a utilizar el bloc de notas para redactar ahí.
Me llevó horas.
El sistema es tan estúpido que no distingue entre palabras similares. Pero si uno dice cada palabra por vez a veces la pega.
Es increíble cómo escribir algo tan boludo puede llevar horas, y no estoy jodiendo. Literalmente me ha llevado unas dos horas escribir este mensaje y poder ponerlo acá.
(Quizá algún día esto mejore al punto de que todos podamos usarlo sin tener que dictar cada palabra como pelotudo rogando que nos entienda)
Leí sobre el nuevo Ubuntu 9.04 en Ars Technica—en la barra lateral está el link al artículo, si te interesa—y vi que todo sigue mayormente igual para el usuario final, salvo un nuevo sistema de notificaciones que parece ser útil pero no muy atractivo.
La interfaz sigue siendo la misma mierda anaranjada.
Siempre lo mismo.
Qué lindo, no tengo facultad hoy.
A ver si puedo hacer algo de la “tarea” antes de salir a gozar mi tarde.
PD: Suena medio boludo decirle “hacer la tarea” cuando uno está en la facultad. Me siento como un nene de cinco añitos que va a tomar la leche y ver los Power Rangers. Ahhh, cuántos recuerdos. Sniff.
Quisiera saber tejer para llevarme la labor de aguja a la clase de Instituciones del derecho público.
Es tan aburrida que podría tejer un pulóver en cuestión de dos clases.
Si Perón hubiese sido un personaje de cómic, su archienemigo debería haber sido alguien llamado Manzanón.
(O Naranjón)
Otra cosa sobre la que charlamos hoy fue la diferencia lógica entre el español y el inglés al tratar con negativos.
En inglés si vos negás dos veces estás negando la negación, es decir, hablando en positivo. Como cuando en matemática hacés menos por menos, que te da más. Por ejemplo decir “there isn’t nobody” significa que no hay “nadie”, con lo cual, estamos diciendo que sí hay alguien.
Ahora si en español dijéramos “no hay nadie”, se interpreta como que no hay nadie en serio. Es decir, no se interpreta como si estuviéramos negando algo negativo, sino reforzándolo en su estado positivo.
Esto es otra cosa que nos jode del español.
Hoy debatimos con mi novia que deberían enseñar Lengua en la escuela primaria y secundaria como se enseña a los extranjeros cuando quieren aprender el idioma.
Porque cuando uno quiere aprender inglés, te lo enseñan desde el comienzo, desde lo más básico, pasando por las estructuras y demás. Así es como pensamos que deberían enseñar Lengua en la primaria y secundaria. En teoría quizá creas que es así, pero no. Hay un montón de cosas que no se ven y seguramente los extranjeros sí las ven.
Usar un slideshow de Flickr a pantalla completa como salvapantallas.
Por ejemplo, éste es sobre fotos tagueadas “paris”:
http://www.flickr.com/photos/tags/paris/show/
(Por suerte no aparece la cerebro-de-mosquito Paris Hilton)
Me he dado cuenta que con Twitter me pasa lo mismo que alguna vez me pasó con Delicious, Flickr, Last.FM, Excel y muchas cosas más: quisiera tener alguna utilidad para darle, pero al principio no la tengo y me siento un tanto apenado por tener ese buen software ahí y no poder darle la utilidad que se merece.
A Last.FM lo dejé de usar hace un tiempo ya. Excel 2007 es como un amigo ahora, manejando mis gastos, progresos de lectura y demás, con un diseño mucho más lindo que antes. Delicious sirve para alimentar la lista de lo que estuve leyendo, que podés ver en la barra lateral. Además lo uso para recomendarles artículos a los que hacen los podcasts This week in tech, MacBreak Weekly y Windows Weekly. Flickr lo comencé a utilizar cuando mi novia me sacó fotos y sentí la necesidad de tenerlas todas en un sólo lugar, organizadas en álbumes y demás. Aparte de tener organizadas las fotos que considerara favoritas de otros usuarios de Flickr. Esto sin mencionar la conveniencia de tener todo online por si se caga el disco local y “pierdo” todo.
Sin embargo con Twitter no siento que sea exactamente así. Quizá me equivoque, pero tengo una relación de idas y venidas constantes con ese servicio. A veces estamos bien y pongo cada pelotudés que hago. Pero entonces pienso: “Momento. ¿No era para eso mi blog? Ahhh, cierto….” y vuelvo acá.
Todos los caminos me traen de vuelta acá. Quizá Twitter no sea para mí o no sea momento aún para darle la utilidad que parece tener.
Alguien de los edificios aledaños abre la ventana y grita: ¡¡¡GOOOOOOOOOOOLLLLL!!!
Qué pelotudo.
The day the Earth stood still.
(Mal traducida como: El día que la Tierra se detuvo. En todo caso sería El día que la Tierra se quedó quieta. Pero dejemos; ya sabemos que odio profundamente a los traductores…)
Esta película me recordó a un episodio de Will & Grace donde Grace cuenta cómo al salir del cine de ver K-PAX, una película de Kevin Spacey, ella se lo encuentra al actor y le dice: “¡Quiero mis nueve dólares!”
Eso resume básicamente mi sentir al ver esta… película. (Por llamarla de alguna forma que no sea un insulto.)
Qué pelotudés, por amor de Dios y la Virgen. Menos mal que no pagué para posar mis ojos ante esta mierda.
Maldita la gente que no usa signos de puntuación en los mensajes de texto.
No se entiende una mierda lo que quieren decir. Y para que te lo expliquen como debieron haberlo hecho en el primer mensaje tardan uno o dos mensajes más. Entonces la finalidad que era la de abreviar, termina jugándoles en contra.
Quedan como animales por no saber escribir, y como pelotudos, por decir en tres mensajes lo que podían haber dicho en uno, si supieran escribirlo correctamente.
(Malditos, malditos sean)
Acabo de instalar Firefox 3.0.8.
¿Por qué carajo me hacen ver una pestaña diciéndome que estoy en la vanguardia y no-sé-qué pelotudés más? ¿Por qué Firefox no puede simplemente actualizarse solo y dejarme de romper los huevos?
Regresé de mi mañana/tarde facultativa.
Pero esta vez no la pasé nada mal. En Instituciones del derecho público, donde está el tipo que gusta de hablar por horas generando largos bostezos y caras de “qué hago acá?” en el público, me puse a leer la novela de Agatha Christie sobre la que estoy recién empezando.
Bueno, con la perorata que se mandó el profesor, leí tres capítulos completos.
Creo que alguno me vio que estaba leyendo una novela y se rió, por el hecho de que no le daba la menor bola al tipo. En realidad nadie le da pelota, salvo las chicas, que siempre anotan cuanta pelotudés dicen los profesores. En general los varones no gustamos de escribir al pedo, y si ya sentimos que lo que el tipo cuenta como novedad está dicho en el apunte o fotocopia, no lo volvemos a copiar de forma manuscrita. (¿Para qué?)
Así que me sentí como Bill Murray en un mundo falto de sentido, haciendo mi rutina cómica. Ahí estaba yo, pasándola lo más bien, leyendo mi novela mientras los demás se repudrian escuchando el blabla del profesor. Qué materia densa, por Dios. Esta vez no fui el primero en irme porque me ganaron dos que ya no podían soportar esa tortura ni un segundo más. Y, para variar, terminamos sólo unos breves minutos pasados de la hora de salida. Lo cual es todo un logro para ese tipo.
Luego me fui a comprar algo y regresé a las apuradas, llegando tarde a Teoría contable. La profesora me pidió que le dijera el apellido cuando llequé, cosa de ponerme el presente. Esa clase no fue un embole, sino todo lo contrario. Empiezo a compartir la visión de la profesora, de que la contabilidad no es una simple forma técnica o mecánica de contabilizar costos e ingresos, sino un sistema de información que permite sacar conclusiones y obtener datos detallados sobre una empresa u organismo. De hecho, estamos planteando si la contabilidad es una ciencia. Me encanta. (Ay, me están lavando el cerebro…)
Y por último tuve Historia, donde tomé apuntes y copié las preguntas que supuestamente eran para responder en grupos. Cuando la chica, que es la ayudante de la profesora, terminó de dictarlas y dijo “bueno, formen grupos”, me fui.
Cero ganas de tolerar a nadie, gracias.
Mientras escribo esto, mi novia me saluda por MSN y de fondo suena Other side of the world de KT Tunstall, mismo que estoy cantando felizmente.
(Buen finde para todos mis lectores)
Vi una película que ya había visto.
Cortaron el subte y me cagaron. (*)
Me vine caminando a toda velocidad desde Retiro y le gané al 53 que iba a paso de tortuga, víctima de los semáforos de esa calle.
(*) Uno gritó “¡Qué gobierno de mierda!”. Me hizo sonreír.
The eye.
Creo que era más de suspenso que de terror. Igualmente, tenía esos elementos terroríficos infaltables de toda película del género.
No me cambió la vida, pero me entretuvo. Y al menos, el final no fue algo deprimente ni horrendo ni terrorífico ni nada que provocara pesadillas.
(A diferencia de otras películas de terror como Jeepers Creepers, por ejemplo. Esa merda…)
Diálogo con mi novia:
Yo: —Debo confesarte algo… estuve usando Yahoo Searh. Para buscar imágenes. Y me gusta más que Google Images.
Ella: —Ay, no. No, no, no sigas. (?)
Adoro esa sarcástica forma de ser que tiene, carajo.
(Me hizo reír)
Viajar en ferry.
En las películas de terror al protagonista siempre le pasa algo que los demás después no le creen.
Me encantaría que los amigos o familiares reaccionaran de forma más comprensiva al escuchar algo como “¡¡veo gente muerta!!”. Porque siempre ponen esa cara de “eh? ‘tas en pedo?” y me está hartando. Digo, si es una película de terror donde me tengo que bancar que pasen cosas irreales, no sé por qué siempre hacen tan realista la reacción de la gente.
Si va a ser ficción para lo sobrenatural, que sea ficción también para las reacciones de la gente cercana al protagonista.
—”¡Veo gente muerta, mamá!”
—”Yo tengo artritis, linda, no jodas.”
No sé, algo un poco menos repetitivo que la continua desconfianza.
Total, es ficción, no tiene por qué ser realista.
La gente que disfraza a sus mascotas.
Nunca entendí por qué se les llama “libros de texto” a los libros que uno usa para estudiar sobre determinado tema.
Es un nombre boludo. Todos—o casi todos—los libros tienen texto, entonces llamarles “libros de texto” me suena inexacto y totalmente carente de sentido. Sería como llamar a las fotos de un determinado tema “fotos de imagen”. Y sí. Si son fotos, van a ser imágenes. Pero por qué deberían llamarse así sólo algunas.
Lo mismo con los libros de texto. Todos tienen texto. Pero sólo los llamados así son utilizados en la facultad o estudio secundario y primario. Quizá sería mejor llamarlos libros educativos, aunque también suena un tanto vago.
No sé, pero “libros de texto” es muy pelotudo.
Cada vez que caminamos con mi novia por la calle Florida y pasamos por el antiguo Harrods, le hago toda la presentación: “Esto era una tienda departamental, ahora ya no es nada más que un edificio vacío. Pero antes tenías en el primer piso la ropa y en el siguiente tenías, no sé, la electrónica. Eso es lo que me contaron mis viejos, porque esto es del año del pedo, de la época de ellos.”
Así, y variaciones del mismo diálogo, digo cada vez que pasamos por ahí. Ella, ya con los ovarios repletos, me dice en tono jocoso: “¡Basta, basta! ¡Cada vez que venimos por acá lo mismo!”
(Es nuestro pequeño sketch de costumbre)
Regresé de la facultad y estuve leyendo el primer capítulo del libro.
No está mal por ahora. No logro recordar por qué me hartó la primera vez que lo leí.
Hace rato tengo otro libro de Agatha Christie que nunca terminé porque me resultó un embole la primera vez que lo intenté leer.
Como no tengo ya nada más por leer, salvo Veinte mil leguas de viaje submarino y los libros de texto de la facultad, deberé darle otra oportunidad. A ver si esta vez logro terminarlo.
Se llama Pasajero para Franckfurt.
Recordando mi vieja crítica a Menéame y su mafia.
http://leonardodamian.blogspot.com/2006/10/la-mafia-detrs-de-menamenet.html
(Qué tiempos aquellos)
Alguien linkeó a mi viejo artículo sobre cómo hacer un script para crear una nueva carpeta en el explorador de Windows.
Qué amables en linkear a mi antiguo blog y decir que es de mi autoría.
(Por suerte queda gente educada en este planeta)
Me encantaría que hubiera una extensión para ocultar absolutamente toda la interfaz de Firefox, salvo la página que esté viendo. Y recién al presionar Alt o al pasar el mouse por alguna esquina, que se activara nuevamente la interfaz, las barras de herramientas y demás.
Me encantaría que el diseño fuera un negro translúcido como el de los controles de Quicktime al entrar en pantalla completa. De esta forma el sitio web a navegar tendría más protagonismo y se vería más contenido. Especialmente útil en pantallas pequeñas como las de una portátil.
He regresado.
Estaba cortado el centro por no-sé-qué marcha, como de costumbre.
Me pregunto si algún caerán en la cuenta de que la mayoría de la gente no se va a poner del lado del que le corta el paso y le caga el viaje.