El doble o nada y el mitad o nada.
Se suele llamar doble o nada a cuando se decide apostar de nuevo una apuesta previa, pero con el doble de valor en juego. Es decir, si estábamos apostando $100 a quién se viste más rápido, si hacemos doble o nada estaremos apostando $200.
Esto tiene una característica particular, y es que aquél que ganó la primera ronda, si llega a perder en la segunda, está también perdiendo lo que había recaudado en la primera. Y si el que había perdido en la primera ronda vuelve a perder, está perdiendo $300 al final del día, es decir, tres veces lo apostado al inicio.
Lo que yo propongo es otro sistema. Llamado mitad o nada.
La idea es básicamente la opuesta. Comenzar apostando $100. Y entonces en la segunda ronda apostar $50.
Lo que logramos con esto es que aquél que gana la primera ronda está en una situación de ventaja. Porque si el tipo gana $100 en la primera ronda, pero pierde $50 en la segunda, sólo pierde la mitad, con algo se queda. Y en el caso del vencido, si en la primera ronda perdió $100, y en la segunda ganó $50, recuperó algo de la pérdida inicial. Lo interesante será que en la tercera ronda la apuesta será de $25. Entonces cada vez será más difícil para él recuperar su dinero, porque deberá apostar más veces para llegar a recuperarlo completamente; y en caso de perder, estará perdiendo proporcionalmente menos con cada ronda. Consecuentemente, su afortunado rival le estará quitando cada vez menos dinero, a pesar de tener suerte y ganarle.
Me parece más emocionante este nuevo sistema que simplemente estar tirando el doble y el doble, y el doble, donde en un momento podés tener todo y al siguiente perderlo absolutamente. Totalmente pelotudo es eso.