Otro día contemplativo de meditación.
(Ergo: no hice un carajo, usé la bike y escuché unos temas de piano de Rob Costlow de los que hablaré luego.)
Sentado en uno de los dos sillones individuales del living me puse a pensar dos temas que parecen marcar mi existencia. El más obvio es el de mi mujer ideal y el otro es sobre mi inexplicable deseo de tener nietos pero no hijos.
Lo pensé durante una hora y me di cuenta que debía ser sincero conmigo mismo, aunque fuera crudo, para llegar a una conclusión que lograra satisfacerme.
Y lo logré. Encontré las respuestas. Aunque quizá no te guste leerlas.
Me di cuenta de que ambas cuestiones tienen un nexo común. Pero eso lo explicaré luego. Vamos por partes. Empecemos con el tema de la mujer ideal.
Aquello que siempre pienso sobre mi vida de pareja es lo que llamo “la parte buena”. O sea: ser despertado por una morocha hermosa de pelo enrulado que previamente había estado durmiendo en mi pecho y con la cuál estaría desayunando en la cama minutos después. Y algunas cositas más que te podrás imaginar.
En fin, a lo que voy es ésto: ¿Por qué nunca logro imaginar cómo sería el día a día con esa morocha? ¿Cómo sería ir a Pago Fácil a pagar el gas? ¿Cómo sería si me olvido de nuestro aniversario? ¿Cómo sería si una noche estamos con ganas y a las semanas nos enteramos que seremos padres no-deseados? Todas estas cosas jamás entran en mi proyecto de vida.
Y me he preguntado fría y honestamente por qué. ¿Por qué?
La respuesta es clara y cruda: porque no quiero vivir todos los pesares de una relación. Solamente quiero la parte buena. Solamente quiero acostarme con la morocha hermosa, despertar con ella y desayunar juntos. O leer un libro juntos. O lo que sea. Pero no me interesa lidiar con su familia. No quiero saber qué hacen sus viejos, ni bancarme al pelotudo del hermano. Ni nada que me disguste en lo más mínimo.
Ergo: no sirvo para la vida en pareja. Porque cuando mi novia me empiece a decir qué hacer o altere mi rutina o se atreva a criticar alguno de mis caprichitos la mando a la puta madre que la re mil parió. (Como a cualquier otra persona.) O sea que hoy me he dado cuenta que si estuviera con alguien le cagaría la vida. Y ella me la cagaría a mí. Fin.
Vamos a la otra cuestión, la de los nietos. Ya vas a ver que es similar. Estuve pensando por qué quiero nietos pero no hijos. Digo, es medio pelotudo querer hacer yogur pero no tener la vaca.
De repente me golpeó la respuesta. Es bastante lógico, de hecho. Pensalo, si tenés hijos, los vástagos son tuyos. Si les pasa algo, si cagan o no cagan, si comen o no comen, si se enferman o se mantienen sanos, si violan a alguien o si son normales es tu problema. Vos sos el responsable. Si “el nene” sale con la moto y mata a una chica que cruzó la calle, los vecinos te vienen a apredrear la casa a vos. Bueno, es tu problema por ser papi. Jodete.
¿Pero qué pasa si sos el abuelo? Ahí está lo maravilloso. Un abuelo no está obligado a estar todo el tiempo con los nietos. Mierda, aunque los vea una vez por año está re bien. De modo que ser abuelo es el paraíso para alguien que no quiere tener que estar constantemente cuidando a sus vástagos pero sí quiere cada tanto sentirse paternal con un pequeño retoño que está dando los primeros pasos en el mundo. Ser abuelo te permite ser groso, porque no tenés que ponerle límites al nene. No sos un perseguidor, no le rompés las bolas porque sinceramente lo que haga tu nietito te importa tres carajos. Porque no es tu problema, es problema de tu hijo, el boludo ese.
Y el nexo final entre ambas cosas es: a mí no me gusta sentirme demandado constantemente. No me gustan las obligaciones. Y tampoco me gustan los problemas. No quiero cuidar crías que me pondrán en un geriátrico dentro de cuarenta años. No quiero que me jodan, que mi mujer me de órdenes o se atreva a criticarme. (Ni ella ni nadie, no lo digo porque sea una mujer. No se lo tolero a nadie y punto. No soy sexista.)
Conclusiones: lo más probable es que me muera solo. Sin hijos, ni nietos (porque no quiero tener cría) y sin pareja. (¿Qué mujer en su sano juicio elegiría un loco de mierda que quiere estar solo pero la quiere para divertirse y cuando la diversión termina mandarla a su casa?)
Bueno, ya lo descifré.
Valió la pena despertarse hoy.