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  • Leonardo 9:08 am on March 18, 2009 Permalink
    Etiquetas: , , la novela   

    Mis tres proyectos literarios.

    El primero fue “la novela”, por ahora llamado Violeta. Ni idea si se seguirá llamando así. De hecho, hace tanto que no continúo con, honestamente, no tengo muchas ganas de continuarla. Pero debo. Incluso, en mis vacaciones marplatenses hice una especie de cuadro con las cosas que quiero que a Violeta le ocurran. Recordemos que esta novela se trata de una chica adolescente que se pudre de la vida que tiene y decide irse a vivir al Sur con su abuelo.

    El segundo proyecto por ahora lo llamo Valentín. Valentín me interesa especialmente porque en mayor o menor medida se relaciona conmigo. A veces creo que Valentín sería una versión amargada, oscura y retraída de mi mismo. Sería como yo, pero llevado al extremo en mis características más negativas. Es un tipo que no tiene problemas económicos—en eso diferimos—y transita por la vida como un observador, pero se siente víctima del mundo. A veces vicitimario, también. Digamos que el tipo es un sorete, pero uno se encariña con él muy a pesar de todo. (Como pasa conmigo, bah.)

    El tercer proyecto lo comencé hace poco y se trata de una pareja. El hombre descubre que ella lo caga y le confiesa que él también la estaba cagando con otra persona. Ambos deciden rehacer su vida, esta vez intentando no cometer todos los errores que los llevaron a perder el interés mutuo y redescubriendo que tenían mucho más en común de lo que creían al casarse.

    Probablemente—dada mi falta de disciplina crónica—me tarde toda la vida en terminar estos tres proyectos. Pero hay esperanza. Últimamente estuve escribiendo algo en los breves recesos de la facultad, mientras espero que los profesores lleguen.

    Igualmente no creas que esto me va a llevar menos de diez años.

     
  • Leonardo 10:19 am on January 14, 2009 Permalink
    Etiquetas: , la novela   

    Corregí varias cosas de la novela, ayer a la tarde, víctima de un arranque de aburrimiento y necesidad de ponerme “a trabajar”.

    (Espero terminarla algún día de mi vida)

     
  • Leonardo 7:26 pm on October 12, 2008 Permalink
    Etiquetas: , la novela   

    Bueno, al fin pude ponerme a escribir algo.

    No de la novela, pero sí del otro proyecto literario. Tengo que retomar la novela ahora que la musa inspiradora parece haber vuelto.

    (Se va el parcial de matemática y vuelve la musa, qué conveniente)

     
  • Leonardo 1:15 pm on September 19, 2008 Permalink
    Etiquetas: la novela,   

    Ayer a la noche estuve acomodando el borrador impreso de la novela en una carpetita con folios.

    Luego releí varias cosas y se me ocurrieron un par de ideas, al tiempo que encontré incontables errores.

    Cada vez que veo algo en lo que estuve trabajando no hago mas que encontrar errores y pensar que lo que hice es una cagada. Por eso rara concreto alguno de mis alocados proyectos.

    Sin embargo hay algo en este que me gustó desde el principio. La idea de cómo sería contar la vida y el crecimiento de una chica adolescente que decide irse a vivir al Sur con su abuelo, a modo de escape de sus problemas. Y ver cómo se enfrenta a estos problemas a lo largo de su vida. Qué cosas arrastra con ella y qué cosas logra enfrentar.

    Eso es lo que quiero explorar con la novela. Y en definitiva, tratar de entender cómo piensa una mujer para poder reflejarlo en el personaje. Eso es lo más interesante para mí como escritor.

    Tengo la impresión de que me va a llevar toda la vida escribirla.

    Pero si terminara siendo la inspiración de tan sólo una sola persona joven, todo habría valido la pena. Esa es la meta final, como te comenté el otro día.

    (Va para largo)

     
  • Leonardo 11:47 pm on September 14, 2008 Permalink
    Etiquetas: , la novela   

    Imprimí el borrador de la novela hasta hoy, con la idea de trabajar sobre ella en papel.

    (Y a ver si con eso salgo del bloqueo de escritor)

     
  • Leonardo 2:31 pm on September 3, 2008 Permalink
    Etiquetas: , la novela   

    Traté de escribir algo de la novela pero apenas vi la hoja en blanco me inhibí.

    (Y así comienza otro bloqueo de escritor, la puta madre que nos parió a todos)

     
  • Leonardo 12:05 pm on August 30, 2008 Permalink
    Etiquetas: la novela,   

    Return to flatrock [allMeadow & Rob Costlow]

    Este tema es una versión remix de una de las composiciones de piano de Rob Costlow que uso de sonido de fondo cuando escribo la novela.

    (Debería decir “cuando escribía la novela”, porque hace rato que no estoy dándole mucha bola a ese proyecto. Tengo que retomarlo.)

    En cualquier caso, es un tema breve y calmo, perfecto para viajar, observar el mundo o simplemente rascarse el culo.

    (¿Y a quién no le gusta un tema así? Está para chuparse los dedos)

     
  • Leonardo 11:41 am on August 11, 2008 Permalink
    Etiquetas: , , la novela   

    Violeta update.

    Aproveché mi fiebre del otro día para agrandar uno de los primeros capítulos que contaba algunas partes del origen de la protagonista.

    Igualmente escribí poco.

    Hasta ahora tengo 22620 palabras en 69 páginas de puro drama y misterio.

     
  • Leonardo 6:43 pm on July 28, 2008 Permalink
    Etiquetas: , la novela   

    El experimento de escribir en el tren funcionó.

    Al menos dos páginas escribí.

    (Dos páginas manuscritas = Casi una página en el procesador de texto)

     
  • Leonardo 10:46 am on July 28, 2008 Permalink
    Etiquetas: , , la novela   

    Ayer estuve pensando sobre un problema de manejo de tiempo que estoy teniendo con la novela.

    El problema es que cuando me siento delante de algún procesador de texto—Word ‘07, Buzzword, jDarkroom o Q10 son los que uso—me quedo mirando la hoja a medio escribir, o en blanco, y pienso: “Mmm… no tengo ganas de hacer esto ahora.”

    Pero me gusta escribir. Y esa novela debe ser escrita.

    Así que tuve la brillante idea—espero—de escribirla poco a poco cuando viajo en tren.

    Curiosamente, si esto funciona estaré escribiendo mucho más de lo que escribo hace meses, en proporción, debido a que es más a largo plazo escribir todos los días unos párrafos que dos hojas una vez por mes.

    (Ya te informaré qué sale de esto)

     
  • Leonardo 7:38 pm on June 29, 2008 Permalink
    Etiquetas: , , la novela   

    Progreso de la novela.

    21.691 palabras — 67 páginas — 33 capítulos

    Estoy explorando más el personaje de Violeta, porque durante este tiempo el abuelo fue cobrando más protagonismo que ella. Estas son las cosas que pasan cuando uno escribe sin un plan y simplemente se tira a escribir lo que sale, inventando la vida de los personajes. Me resultó más cómodo describir al abuelo, que ya es grande, ya tiene una personalidad delineada y ya está de vuelta de todo; que describir a una chica adolescente y todas sus problemáticas internas.

    Eso se está arreglando conforme cobro más y más interés en ella como personaje, mientras el abuelo ya fue definido, y el resto de los personajes aún están difusos.

    Lo que me gusta de escribir esta novela es que como no tengo ningún plan, me entretiene jugar con la vida de mis personajes e ir viendo lo que les pasa según cuándo me pongo a escribir o qué estado de ánimo tengo al hacerlo.

     
  • Leonardo 10:46 am on June 18, 2008 Permalink
    Etiquetas: , , la novela,   

    La inspiración ha vuelto. Ya comienzo el capítulo 32.

    (Generalmente me ocurre que tras cierto contacto femenino la inspiración me regresa. No siempre es así, como esta vez)

     
  • Leonardo 8:50 am on June 10, 2008 Permalink
    Etiquetas: , la novela   

    Ayer fui víctima de otro ataque de inspiración y escribí dos breves capítulos más de la novela.

    Lo que me gusta de escribirla es que no tengo ningún plan. Simplemente escribo y va tomando forma.

     
  • Leonardo 11:00 am on June 6, 2008 Permalink
    Etiquetas: , , , la novela   

    Es ese momento de la semana otra vez. Viernes. Día de balances y progresos.

    En fin, quería contarte cómo va la novela hasta ahora. Por el momento se llama Violeta, como la protagonista. Ni idea si le pondré ese título o no.

    Click para agrandar.

    60 páginas — 29 capítulos — 18.000+ palabras

    Son capítulos muy cortos porque siempre odié leer libros con capítulos largos que tenés que dejar por la mitad para ir a la facultad o seguir laburando, o simplemente continuar con tu vida. Acá no va a pasar eso. Te podés leer un par de capítulos en media hora y luego dejarlo por unas horas y volver.

     
  • Leonardo 12:18 pm on June 5, 2008 Permalink
    Etiquetas: la novela   

    Muchos escritores describen a sus personajes físicamente haciendo énfasis en la ropa, la estatura y ese tipo de cosas.

    Me parece que quizá use eso para mis personajes pero me interesa mucho más describirlos a nivel mental. La ropa que se la imagine el lector. La cara, el cuerpo, también. Queda a criterio de cada uno.

    Lo bueno de este enfoque es que yo no le impongo al lector los personajes, sino que se los puede imaginar como quiera, a nivel físico.

    Me parece que de esta forma cada cual tiene una idea diferente y personal de los personajes y al mismo tiempo le entiende la forma de ser que sí describiré.

    Si te querés imaginar que la chica es morocha, bien. Si la querés imaginar rubia, dale nomás. El tema es que sea como sea, va a decir y pensar de la misma forma porque voy a describirla por cómo es mentalmente.

    (Al menos ese es el plan)

     
  • Leonardo 10:42 pm on June 1, 2008 Permalink
    Etiquetas: la novela,   

    Ayer volví a Word ‘07 para escribir la novela.

    Pero no me termina de convencer. Volví a tantear hoy Buzzword, el editor de texto online de Adobe. Está lindo pero tiene sus carajos con el servidor y siempre me cambia el pie de página, cosa que me enferma cuando quiero corregir los borradores y no me lo imprime el muy sorete.

    En fin, continúo en la eterna búsqueda del procesador de texto anhelado. Algo con las opciones de Word, el estilo de Buzzword y el modo a pantalla completa de jDarkRoom.

    Sí, ya sé, soy inconformista.

    (Por eso la gaseosa H2O no es para mí)

     
  • Leonardo 12:53 am on June 1, 2008 Permalink
    Etiquetas: la novela   

    Hoy quise ir a escribir algo de la novela en un local de Bonpler, pero al llegar descubrí que estaba cerrado.

    Entonces, haciendo uso del plan B, me dirigí al McDonald’s cercano a la estación Uruguay del subte, por donde pasa el 102.

    Corregí varias cosas. Me atendió la empleada del mes, que resultó ser bastante cordial. Supongo que no llegó a ser la empleada del mes por nada.

    Subí al primer piso y al lado de una ventana hice algunos cambios. Igualmente estuve cuarenta minutos y me tomé el 102 que estaba justo ahí. El local no me gustó mucho. Prefiero Bonpler, aún teniendo en cuenta que la chica era simpática. Me sorprende cómo puede serlo con el miserable sueldo mínimo que le deben dar. Yo no podría.

    Bah… yo no podría atender al público. Me la pasaría mandando al carajo a cada pelotudo. Y si fuera el dueño del local, mejor ni hablemos.

     
  • Leonardo 2:50 am on May 30, 2008 Permalink
    Etiquetas: , la novela   

    A veces quiero escribir y no me viene la inspiración.

    Me pasa también que abro el editor de texto para ver qué escribí y termino agregando dos capítulos.

    En ocasiones veo que hace rato que no escribo nada de la novela y entro para ver si se me ocurre algo. A los quince minutos me aburro y lo dejo.

    A veces me despierto con ganas de escribir algo y luego eso me lleva a querer seguir con la novela. Termino corrigiéndola y agregando más capítulos.

    Yo no tengo un sistema. Ni un plan. Ni un método.

    Cuando tengo ganas escribo. Cuando no, no.

    Para qué complicarla.

     
  • Leonardo 11:28 pm on May 20, 2008 Permalink
    Etiquetas: la novela,   

    Algunos nombres de mujer que me gustan: Lorena, Violeta, Verónica, Florencia.

    No se me ocurren más por ahora.

    ¡Ah!

    Violeta es el nombre de la protagonista de la novela que estoy escribiendo.

     
  • Leonardo 1:14 am on May 13, 2008 Permalink
    Etiquetas: , la novela,   

    Me gusta escribir capítulos cortos.

    (De la novela)

     
  • Leonardo 8:23 pm on May 5, 2008 Permalink
    Etiquetas: , la novela   

    Hace un tiempo me hice el boludo y tiré sutilmente el anuncio de que finalmente había comenzado a escribir la novela que siempre tuve entre mis metas.

    Lo dije de forma muy casual, así como al pasar.

    Dramatización:
    “Che, qué clima loco, eh? Parece que se larga la lluvia. *cof, cof* Estoy escribiendo una novela. *cof, cof* Aparte hace un frío terrible. Bueno, me tengo que ir, chau chau.”

    Y al final no comenté nada al respecto. Lo cuál está muy bien, porque ese era exactamente mi plan.

    Hoy estoy magnánimo y complaciente (quizá debido a que mi habitual soledad fue opacada por la compañía de cierta chica) y he decidido al menos contar de qué carajo se trata.

    Es sobre una chica que se siente vacía, triste y deprimida (bienvenida al club, bebé!) y decide irse a vivir al sur con su abuelo.

    Se me ocurrió la idea mientras intentaba ver cómo escribir la historia de la playa. Por cierto: la historia de la playa fue cancelada y no será escrita. (A menos que cambie de opinión, cosa que no garantizo.)

    Las ideas centrales de este artículo serían:
    1) Sí, estoy escribiendo una novela.
    2) Se trata de una chica que se va al sur con el abuelo.
    3) No, no la voy a escribir en una Mac porque al paso que voy me voy a morir antes de poder pagar una.
    4) La historia de la playa está off. Chau. Caput. Our revoir. Finito. Addío.

    Esos eran los leo-anuncios.

     
  • Leonardo 3:39 pm on April 24, 2008 Permalink
    Etiquetas: , , la novela, , ,   

    Ayer no dí muchas explicaciones sobre la nueva historia, Puerto Madero tendrá que esperar.

    Todo comenzó hace como un año. Yo había ido a tomar el subte en Uruguay para ir a sentarme en mi banco habitual en Puerto Madero, frente al cartel de Nextel.

    Al bajar la escalera vi a esa chica y me quedé pensando cómo encararla. De hecho, ni siquiera pensaba en eso a esa altura, solamente la estaba mirando, como quien pasa por la vidriera de Delicity y ve una porción de Lemon pie.

    En fin, no voy a seguir contando porque la idea es que leas la historia. Pero sí quería agregar algunas notas sobre el trasfondo de ese momento.

    Para empezar, yo nunca le dí mucha importancia a ese episodio de mi vida, porque he vivido unos cuántos similares. Algunos infructuosos y otros victoriosos. Me ha llevado no demasiado tiempo deducir que la clave no es acercarse a la persona que te atrae con un plan, sino simplemente ir con más o menos una idea de qué decir para empezar a hablar. Lo demás va cayendo sólo, si la chica quiere hablarte. En caso contrario, al menos te sacaste la duda y podés volver por donde viniste. (Yo no persigo. Mi orgullo lo impide.)

    Ya me olvidé a qué iba con todo esto…

    (¡Ah, sí!)

    Decía.

    No estaba en mis planes contar esa historia porque no me parecía lo suficientemente importante. Al mismo tiempo, seguía recordando esporádicamente a la chica del subte.

    De modo que la idea de contar la historia comenzó a gestarse, pero a medida pasaba el tiempo, los detalles se volvieron más y más borrosos.

    Al final decidí no escribir un carajo.

    Pero cuando me encontré con la idea del concurso de las anécdotas de viajes que hizo Metrovías, pensé rápidamente qué anécdota de viaje tendría para contar. Mi mente me regaló con una acertada primera opción.

    La chica del subte.

    Por esa razón durante el mes de febrero y la primera mitad de marzo estuve yendo repetidas veces a mi McCafé habitual del centro.

    Corregía, agregaba, borraba y tiraba ideas para contar mejor la historia. La debo haber releído fácilmente unas cuarenta veces. Quizá más.

    El mayor reto fue quitar muchas cosas que le daban a la historia un cariz humorístico. Pronto me dí cuenta que yo no estaba tratando de contar nada con humor, sino mostrar de forma sincera un momento de mi vida, sin disfrazarlo con toques de humor para hacerlo más llevadero.

    La verdad es que no quiero hacer de todo una historia sarcástica. A veces es propio del ambiente en el que se desarrolla la historia darle esa onda irónica, y en otras ocasiones se intenta contar algo con otro tono. Más racional. Por llamarlo de alguna forma.

    Otra cosa nueva para mí fue el límite de tres páginas impuesto en las bases del concurso. Yo ahora suelo explayarme bastante en las historias. Perdí la costumbre de contar algo conciso y al punto en pocas páginas.

    Más aún cuando caí en la cuenta de que aquél momento que antes me había parecido tan breve e indigno de ser escrito, al momento de ponerlo en papel se me presentaba como una tarea de proporciones escandalosas.

    La historia había crecido demasiado en poco tiempo. Como esas nenitas de ocho y nueve años que ya están buscando novio y se transan a los nenes de primaria. (La futura generación de trolas.)

    Varias visitas al café, canciones, episodios de “no tengo cambio” con la gente de McCafé, y frustraciones por no encontrar la forma perfecta de contar la historia se sucedieron hasta que finalmente logré terminarla.

    Para entonces me sentía conforme con el producto final, pero sabía que no era perfecto. Y aún ahora, a mis ojos no lo es.

    Sin embargo, esta experiencia me permitió probar nuevas cosas.

    O, si querés que te lo diga como una persona de Recursos Humanos: “Esta nueva experiencia nos ha permitido embarcarnos en un proyecto conjunto que nos encamina a un florecimiento en común, donde hemos incorporado nuevas propuestas y sinergías conjuntas que nos permitirán desembocar en el próspero desarrollo de este emprendimiento”. O algo así.

    (Esa gente me hace reír. Qué ganas tienen de complicarle el texto al lector y decir las cosas de la forma más asbtracta posible.)

    Ahora en serio. Esta historia podría llegar a ser un punto de cambio en mi narrativa. Nada radical, pero sí lo veo como un cambio evolutivo.

    Concretamente:
    · No siento la necesidad de ser totalmente fiel a los hechos
    · No me importa tanto si me olvido de alguna palabra que haya dicho la persona con la que hablé
    · No necesito explayarme por hojas y hojas para describir una escena breve y concreta
    · Siento una necesidad más fuerte de corregir incesantemente lo que escribo

    Me he dado cuenta que cada corrección aumenta mucho el nivel de la producción. También me lleva muchísimo tiempo más, pero eso no es relevante.

    Y habiendo dicho eso, una última cosita.

    Si no fuera por esa historia —no estoy totalmente seguro— quizá no habría tomado el valor necesario para embarcarme en un nuevo proyecto literario, paralelo a mi contínuo trabajo con las historias que disfruto contar.

    Estoy escribiendo una novela.

    (Chan)

     
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