Tagged: me enferma RSS

  • Leonardo 6:18 pm on November 17, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma, , ,   

    Mientras esperaba el colectivo de mierda que nunca pasa, observé que apareció una mina en la parada. Cuando llegó mi colectivo ella se metió primero. Yo le pasé por adelante mientras el bondi se acercaba. Pero el pelotudo del colectivero le paró a ella, en vez de a mí, que estaba antes. Ella me miró despectivamente como diciendo: “¿Qué, te vas a meter vos, pendejo?”, y la dejé pasar.

    Esto me molesta mucho y lo que criticado antes, así que intentaré ser breve para explicarle esto a las mujeres mogólicas e infundadas en un derecho de piso que no tienen.

    (NO, NO SON TODAS. No rompas las pelotas con eso. “Ay, no, yo no soy así.” Bueno, está bien. Dejame de joder. Por favor, no podés decir nada de las minas que siempre salta alguna que se siente identificada pero en realidad al mismo tiempo siente que a ella no se le aplica la cosa. Mamita, si te sentís identificada no podés decir que vos no lo hacés. Y si no lo hacés, no te sientas identificada. En cualquier caso, dejame de romper los huevos porque tengo solamente dos.)

    Si yo llego primero, yo paso primero. Si vos llegás primero, vos pasás primero. Punto. Acá no rige si sos mujer, paralítico, lisiado, viejo, pelotudo, mogólico, ciego, sordo, manco, usuario de Linux u otra minusvalía. No importa eso acá. Lo que importa es muy sencillo: el que primero llegó, primero debe entrar. Deberíamos hacer volantes con esto y entregárselos a las putas estas que porque son minas se creen que nos pueden pasar por arriba a todos. Si alguien te deja pasar antes es porque te está haciendo un favor, no porque esté respetando tu derecho innato de colarte en la fila, porque, linda, no tenés ese derecho. Recordemos aparte que las minas son iguales a los hombres, ¿o no? ¿O resulta que para algunas cosas son iguales, pero para otras no? Porque no funciona así la cosa, eh. No me podés venir a pedir igualdad y después pretender que porque en vez de tener los órganos sexuales afuera, los tenés adentro, te dejemos pasar antes. Andá a la mierda. Si querés igualdad, empezá por respetarla vos también.

    Distinto es que le dejes el asiento a la embarazada, anciana, u otro ente golpeado por la vida. Porque eso sí está reglamentado y es obligación del usuario de transporte. Fijate que hay un cartelito arriba del asiento que dice algo así como “cuando veas a alguien más hecho mierda que vos, dale tu lugar”. (Estoy parafraseando. Ojalá fueran tan sinceros en los carteles.) O sea que esta costumbre es una normativa escrita y vigente. Lo de dar el lugar en la fila, por el contrario, no lo es. Es un favor que uno le hace a otro. Si quiere, como todo favor. No es obligación. Y por cierto, lo de dar el asiento rige únicamente para los primeros tres o cuatro asientos del colectivo. Si no querés que te lo saquen, sentate del medio para atrás y chau. Que jodan a otro.

    Ya sé, no soy “políticamente correcto”. Me importa un carajo. A mí lo que no me gusta es que me caguen, y encima que me caguen cuando se trata de una persona que no tiene ningún problema de movilidad, siendo únicamente una mujer sin problemas que quería pasarme por adelante por el simple hecho de ser mujer.

    No sé quién las engrupió, pero hay que empezar a bajarlas de la nube de pedo en la que viven.

     
  • Leonardo 5:53 pm on November 17, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma   

    Hoy me fui a un aula sin nadie para resumir Derecho.

    Al rato entró un pelotudo, que dejó la puerta abierta, y se puso a leer algo suyo. Eso me molestó. Así que comencé a hacer ruidos, romper el micropuntillado de la hoja de cuaderno, abrir y cerrar el cierre del bolso, y en fin, tratar de volverlo loco.

    Como cereza de la torta, me fui y le cerré bien la puerta, cosa que le repudrió tanto como a mí el hecho de que la dejara abierta, porque al pasar un rato después, vi que la había abierto nuevamente.

    (Ah, te molestó. Mirá vos. Qué se siente, la puta que te parió)

     
  • Leonardo 1:23 pm on November 12, 2009 Permalink
    Etiquetas: , , me enferma   

    Hoy pude satisfacer el antojo de comer los aros de cebolla de Burguer King.

    Seis mangos. Qué afano. Me dieron una bolsita miniatura con unos pocos aros. ¡Seis mangos para eso!

    Encima, la gorda hija de puta que me atendió me quiso tragar un peso de vuelto.

    “Me tenés que dar un peso”–le digo.
    “Te lo di”–dijo la perra.
    “No, no me lo diste”–retruqué, dejando que mi mente comenzara a divagar anticipando todos los posibles desenlaces de esta charla.
    “Ay, pensé que te lo había dado”–comentó ella, con tono totalmente despreocupado y resuelto.

    La miré, y en vez de darme el vuelto, atendió a una pareja de inoportunos hinchapelotas que JUSTO aparecieron en ese instante, para romperme los soberanos huevos. Los atendió con calma, les pidió más dinero para darles bien el cambio porque no tenía –cómo me pudre que los comerciantes no tengan cambio; ¡para qué mierda tenés un negocio si no vas a tener cambio, la puta que te parió!– y finalmente usó una de las monedas para darme mi peso de vuelto.

    Me quedé tranquilo mientras esperaba mi orden. La otra empleada, una “rubia”, puso las cosas mal en la bandeja, poniéndome un café que no había pedido, cosa que la gorda forra arregló luego.

    Otra cosa que detesto: Los que te atienden en los fast food.

    (Y cuando te atiende una gorda enorme en un local de comida, te replanteás toda la experiencia alimenticia, porque tenés miedo de terminar como ella)

    PD: Me querías cagar el vuelto pero te agarré, puta. ¡Te agarré!

     
  • Leonardo 1:08 pm on November 12, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma   

    Fui a Stone a ver bermudas. (¿Se dice “la bermuda” o “el bermuda?” Tenemos un debate con mi novia por este tema, irresuelto, desde hace meses. Es más, lo habíamos olvidado.)

    Había uno que me gustó, tenía cinco bolsillos –dos de ellos cómodos–, buen cierre, nada de botones –odio los botones en la bragueta, qué cosa más impráctica, la puta madre–, y un diseño interesante, con rayas verticales leves. Ok, me gustó.

    Ciento setenta y seis mangos. ($176). Fah. Con razón a) odio comprar ropa, y, b) a veces quisiera no usar ropa de marca. La uso porque la calidad suele ser mejor y el diseño me gusta más que la ropa pedorra de supermercado, que también tengo pero no me gusta mucho. (Aunque hay excepciones.)

    Qué caro.

    Encima le pregunto por el bermuda, y tras dármelo, me ofrece ver remeras. A lo que le digo: “No”. Por favor. Cuando voy a ver remeras, son todas una cagada y nadie tiene; todos te venden pantalones. Ahora que voy porr un pantalón, me quieren enchufar la remera. Bueno, no. No funciona así, eh. Ya tuve novias histéricas, no me hace falta encontrarme vendedores histéricos también. Compraré la puta remera cuando YO quiero comprar la remera, no cuando a vos se te ocurra vendérmela porque necesitás la comisión para gastártela en un boliche caro pensado que te vas a coger a una minita de la alta. Yo voy a comprar algo específico; si no lo tenés o tardás en atenderme, chau flaco. Otro comercio aparecerá ante mis ojos pronto, y seguro estarán más interesados en agarrar mi dinero.

    Encima le digo al vendedor que volveré para llevármelo en unos días –no tengo guita, viste; necesito que mis padres paguen las cosas, como buen nene mimado–, y con cara de pucherito me hace la típica táctica de vendedor de ropa: decirme, al pasar, “si es que aún lo tengo…”.

    Ay, mirá vos. Sos re piola. O sea que me querés meter miedo para que te lo compre YA. O sea que me querés hacer creer que lo vas a vender en estos días. Justo ese modelo. Justo ese talle. Y sobre todo teniendo en cuenta que hay cuatro pilas de bermudas, sin mencionar los otros que estaban colgados.

    Pero yo sé lo que le molesta. Él no va a estar el día que yo lo vaya a comprar el pantalón. Y le jode haberme atendido sabiendo que la comisión no se la va a ligar él, sino algún otro vendedor pelotudo pseudo-cool como todos los que atienden esos locales de ropa de marca, que actuán como si estuvieran en un boliche y uno fuera una mina que se tienen que chamuyar.

    Dejate de joder. Si lo vendés, ME RES-BA-LA, corazón. Sigo usando el bermuda croto que tengo puesto, y listo, te vas bien a la mierda. Es sólo ropa, no es la muerte de nadie si no se me da y no te lo puedo comprar. Y no pertenezco a “la alta”, donde el que no está bien vestido es mal visto. (Otra ventaja de la clase media.)

    Me fui sin hacerme problema. Boludo.

    (¿Ya te dije que detesto a los vendedores de ropa?)

     
  • Leonardo 2:19 pm on November 5, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma   

    Diferencia entre pulmonía y neumonía.

    No hay diferencia. Aparentemente significan lo mismo. Algunos comentan –en Yahoo Respuestas, que no es parangón de gente cuerda precisamente– que antes se utilizaba el término pulmonía vulgarmente, mientras el término médico es neumonía. Ahora parece que le dicen neumonía y chau.

    Me pudre eso del “vulgarmente”. Suena como si algo empleado comúnmente fuera menos importante que otra terminología más académica. Será que me revienta la formalidad innecesaria debido a mi eterna guerra contra la inútil complejidad que la gente se esfuerza en agregar a todas las cosas.

    En fin, la cuestión es que pulmonía y neumonía son lo mismo.

     
  • Leonardo 7:51 pm on October 27, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma   

    Me revienta cuando la gente se chupa o escupe el dedo para pasar de hoja.

     
  • Leonardo 8:42 pm on October 21, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma   

    Mi novia me pasó un post de un foro sobre hombres abandonados, donde un tipo cuenta cómo era su ex.

    Su fantasía sexual era que me cortara el pelo y lo tiñera de negro (soy rubio y tengo pelo largo), que usara pantalones ajustados, me vistiera de negro, me pintara las uñas de negro, me maquillara los ojos de negro, usara zapatillas negras. siempre me rompía las bolas pidiéndome que me vistiera así para ella y que si lo hacía se casaría conmigo y tendríamos hijos. Cuando vi la foto del ex… entendí todo, me quería convertir en él!

    No es ni fea ni guapa. Lo único que cabe destacar eran sus brazos fuertes y duros.. me cogía y me levantaba en el aire.

    Me dejó 3 veces por sms.

    Bebe mucha cerveza porque dice que es sano.

    No la conozco y ya me repugna.

    Me dejó plantado más de 8 veces (siendo ella la que me pedía quedar) y se iba de fiesta con alguno de sus ex novios (los conserva a todos como amigos) o con sus amigas. Nunca me pidió perdón.

    Bueno, sos boludo vos también. “¡Ay, dale quiero salir!” “¡Bueno, vamos!” ¡Dale, boludo! ¡Reaccioná!

    Se marchaba sin pagar de los bares. Si el camarero se enteraba y le reclamaba.. ella se hacía la diosa para intentar ligárselo!

    Puuuuuta.

    Nadie sabía que eramos novios y por tanto nadie nos podía ver juntos según ella porque yo era mucho más joven y guapo que ella y entonces ella quedaba como la fea a mi lado. Como resultado nos veíamos a escondidas de noche 1 vez al mes (dos como mucho).

    ¿Por qué alguien querría ser novio de una mina así? Ah, cierto. Él era virgen. Lo que uno hace para coger, ¿no?

    Nunca me llamaba. Sólo mandaba sms. Las pocas veces que la llamé no me cogía el teléfono. A los sms que yo le enviaba sólo respondía si estaba de buen humor.

    Atención, tenemos una histérica.

    Me ponía nota cuando garchábamos. Y para peor no me ponía notas altas (ni de broma un 8…) a veces me dejaba el autoestima por los suelos.

    Si no vas a poner una buena nota… no pongas nota. Hacete la boluda, cambiá de tema, hacé otra cosa.

    Según ella me ponía nota por mi bien.. dado que yo era virgen y no sabía hacer nada. Ella en cambio tenía una amplia experiencia sexual y gracias a eso tenía el derecho de ejercer de profesora y yo por tanto ser su alumno y superar las pruebas que ella me pusiera.

    Ella lo hace por su bien, ojo.

    Por ejemplo, parte de su enseñanza consistía en hacerlo a temperaturas bajísimas (yo muerto de frio) y ver que máximo tiempo aguantaba. Ella controlaba el tiempo por el reloj.

    Es tan enfermizo que quisiera ahorcar a la muy hija de puta con mis propias manos.

    La muy HDP aunque doblara el tiempo de la vez anterior.. no me subía la nota.. a veces hasta me la bajaba, porque decía que todo se puede mejorar.

    Ay, flaco, por amor de Dios, basta. ¿Pero es que esto puede ser más humillante? ¿Qué te falta? ¿Te decía que la tenías re corta? ¿Se cogía a otros para mostrarte que hasta no mejoraras no eras merecedor de tener sexo con ella? No sé. Ya… ya esto es tan… enfermizo, que no se me ocurre nada peor.

    Él es un boludo, sin duda, pero ella tiene que ser, oficialmente, la mina más repugnante, asquerosa, inmunda, creída, irrespetuosa y simplemente mala, que he conocido.

    Es una completa extraña y te juro que quisiera verla muerta. En serio te lo digo, eh. Me encantaría saber que está muerta. ¿Cómo puede haber una mina tan pero tan forra? Qué asco de ser humano, maldita sea.

    Y esa actitud de profesora frustrada, onda “ah, nono, 5 minutos más que la vez pasada; así, del 4 no pasás, nene; acá tenés que rendir recuperatorio en dos meses, ponete las pilas”, me revuelve el estómago.

    Andate a la reputa madre que te parió.

    PD: Todo el código HTML de este post está “sucio” de tags innecesarios que no sé cómo aparecieron, pero presumo que tiene que ver con haber usado copiar/pegar. Por eso es que ves una barra de scroll al costado, cuando no debería haber tal cosa. No tengo ganas de limpiarlo, así que espero que me disculpes. Caso contrario, podés leer otra cosa. Ni tu vida ni la mía van a cambiar en ningún modo significativo.

    PD-dos-minutos-después: Parece que el texto estaba duplicado y había una versión toda mezclada con tags HTML, y otra normal, coexistiendo en el mismo post. La barra de scroll ha desaparecido. Perra.

     
  • Leonardo 10:03 pm on October 14, 2009 Permalink
    Etiquetas: , , me enferma,   

    Argentina se clasificó para el mundial 2010… Cagamos.

    Oh, no. Oh, Dios, no.

    ¿Sabés cómo van a romper los huevos ahora?
    ¿Sabés cómo vamos a estar todos los no-futboleros con esto?
    ¿Sabés la cantidad de blogs y posts que habrá comentando y criticando el mundial y sus insufribles fanáticos?

    Ya te vas a enterar, creeme. A nosotros nos joden, pero sabemos quejarnos.

    Día y noche. Día tras día. Vamos a putear cada día contra cada partidito boludo, cada “fixture” –¿qué mierda es eso?– , cada remera de fútbol, cada publicidad falsamente patriótica, cada pelotudo que sale a la ventana a gritar “gol”, cada desfile inaugural, y –para resumir– cada aspecto que no aprobemos de esta maldita costumbre que se repite cada cuatro años, para amargarnos la vida a los que no queremos joder a nadie y nos tenemos que comer a los que nos joden con sus insípidos eventos deportivos, en este caso el puto mundial.

    Propongo una alianza de blogs, intelectuales, gente común no interesada en el fútbol, y amargados varios. Unámonos. Pongamos una imagen –o badge, o algo así– en cada uno de nuestros sitios publicitando nuestro desprecio por el puto mundial y sus aficionados.

    Propongo la alianza: “El mundial es una mierda”.
    Interesados manden correo. (En la barra lateral, bajo mi foto, lo pueden encontrar.)

    Tenemos unos meses. Hay que ponerse a trabajar y tirarle mierda al mundial todos los días.

    (Manos a la obra)

     
  • Leonardo 2:28 pm on September 16, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma   

    Los partidos políticos de la UBA están hiper hinchapelotas para que uno los vote esta semana.
    Hoy viene una puta de MxE a atajarme mientras estaba entrando y ya la paro en seco diciéndole: “YA VOTÉ!”

    Pero dijo: “No importa! Te dejo el papel y te cuento las propuestas…”

    A lo repondí: “NO, no.”

    Y caminé rápido.

    Dios. Cómo odio a todos estos forros que van a hacer política. A todos. No solamente a los de MxE, sino también a los del Nuevo espacio, la otra mierda de Causa común o Causa no-sé-qué-goma, y los demás pichis. Los odio a todos. Malditos, malditos sean. Ojalá se murieran. Sinceramente.

    Debería estar prohibido usar un lugar educativo como la facultad para hacer política. La puta madre que los re parió.

     
  • Leonardo 2:23 pm on September 16, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma   

    A los que cortaron el subte y me cagaron la posibilidad de ir a casa de mi novia –con lo que eso implica–: LA PUTA MADRE QUE LOS RE PARIÓ.

     
  • Leonardo 8:00 pm on September 7, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma,   

    Desde que volví a la facultad los días se me pasan rapidísimo.

    Me levanto, prendo la PC para que el router comience a establecer la red WiFi, voy al baño con el iTouch y mientras hago del uno leo los tweets, mails y RSS; más tarde me tomo el té con leche y miro un rato algunas noticias tech, dejo bajando podcasts en iTunes y quizás juego un poco de Need for speed: Undercover –cómo me gusta ese juego, carajo–; para luego vestirme, esperar el bondi, viajar en él y comerme un par de horas de facultad.

    Más tarde, regresar a casa bancándome otro viaje en ese colectivo de mierda que siempre tarda y está lleno –porque no van a pasar con más regularidad ni comprar nuevos colectivos nunca, obviamente– y comer a las apuradas para ver a mi novia –con todo el quilombo de subtes, trenes y demás mierdas que eso implica. Luego llegar a casa de vuelta, tomar el té con leche vespertino –que estoy tomando ahora mismo– y ver nuevamente los RSS, mails y tweets.

    En un rato, la cena, quizás algo de tiempo para hacer algo de la facultad, y más tarde, quizá jugar otro rato. Seguido de apagar la PC y el router, para leer las cosas que guardé durante el día en Instapaper en modo offline, y terminar durmiendo por unas horas hasta mañana, donde todo este bello ciclo recomenzará.

    Las rutinas que yo no puedo manufacturar me pudren. Las que yo hago por mi cuenta, me gustan. Porque están sujetas a mí capricho. No al de variables exógenas. (La facultad, el colectivo, venir rápido a comer para luego salir, etc.)

    Y te dejo porque tengo que leer mis RSS antes de cenar.

    (Quizás publique unas capturas de un lector RSS que compré para el iTouch, en estos días)

     
  • Leonardo 3:21 pm on September 6, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma,   

    Yo ya asumí que estoy en una rutina sin sentido hasta el día en que me den ese pedazo de papel grande que dirá que soy contador.

    Mi novia me contó que hay un profesor suyo que ve la facultad como yo. Les dijo algo así como: “Acá no vienen a aprender. Vienen a vomitar lo que les enseñan para aprobar materias.”

    Parece que eso los deprimió. (A ella no; generalmente le importa tres carajos lo que la gente le diga.)

    Esto me pudre. No le podés decir nada negativo a la gente porque ya está, ya se cagan encima. No entiendo esa maldita necesidad de vivir siempre en una realidad onda Disney, donde todo es de color rosa. Por favor, despierten al mundo real en el que habitan–al menos en forma corpórea, porque lo que es en forma mental, están siempre en otro planeta.

    Tampoco te digo que seas un amargado de mierda, eh. (Hola!) Pero no sé, un punto medio.

    El otro día un compañero de otra clase me dijo: “No seas tan pesimista.”

    ¿Por qué? ¿Qué tiene de malo? Yo soy pesimista, o realista, como prefiero decirle yo. Si vos sos optimista, si te gusta vivir en esa nube de pedos donde todo siempre te va a salir bien sin importar qué hagas, allá vos, pero no me arrastres a tu locura, tesoro. (Mi novia es optimista sin ser una pelotuda que siempre ve todo color de rosa, y yo respeto eso. Es su forma de ser. Ella respeta mi negatividad innata.)

    Maldita gente que quiere que todos seamos mogólicos súper optimistas como ellos. No, no quiero. Yo veo las cosas de otra forma.

     
  • Leonardo 1:32 pm on August 29, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma,   

    Otra razón por la que odio al puto MSN, o Windows Live Messenger:

    Cuando la conexión se corta –y no me avisa, como de costumbre–, empiezo a escribir en la ventana de chat, que se agranda en la parte del costado, la que me muestra las imágenes de los que estamos hablando en esa ventana. Y ahí el pelotudo me avisa que no hay conexión.

    Aaarrrrgg…. maldito, maldito, maldito programa. Cómo lo detesto.

    Espero que con Wave esto termine.

     
  • Leonardo 7:55 pm on August 26, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma, ,   

    Interesante debate –y eso que a mí no me gustan los debates– sobre los negritos villeros y la asquerosa cumbia que escuchan:
    http://comunidad.rock.com.ar/forum/topics/la-cumbia-villera-dios?id=2316447%3ATopic%3A42481&page=1#comments

    Uno lee estas cosas y se da cuenta que no está solo en el mundo. Hay muchos otros que también quisieran erradicarlos. Lástima que nunca lo vamos a lograr. Sobre todo porque a cada paso cagan otra nueva cría.

    (Insisto: Vasectomía a los indigentes. Si van a tener hijos sumidos en la pobreza, el hambre y la enfermedad, ¿qué futuro tienen esas crías? Ninguno, salvo robarnos y matarnos a nosotros. Entonces: evitemos que nazcan)

     
  • Leonardo 9:32 am on August 18, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma, , ,   

    Ayer estaban haciendo un acto por San Martín, o algo así.

    Un montón de gente sin nada que hacer, agolpada para ver un show conmemorativo en una plaza. Estaban los mosqueteros boludos esos (los granaderos) y los infaltables desquiciados con las cámaras de fotos. No vaya a ser que se pierdan el momento mágico de la conmemoración de una muerte. La muerte de alguien que jamás conocieron pero que por alguna extrañísima razón sienten ligado a sí mismos. (En realidad lo que pienso es que fueron por inercia, porque había otra gente ahí y les dio curiosidad, no porque les interesara San Martín en lo más mínimo. Llámenme cínico.)

    Y entonces, rodeando todo ese carnaval cocolichero, continué mi caminata, pero no sin detenerme a pensar por qué tendremos esta necesidad de recordar a los muertos “importantes” de esta forma. Con actos y espectáculos, haciendo un gran escándalo y pretendiendo que gente absolutamente desconocida –que ya está muerta y comida por los gusanos– fueron nuestros amigos de toda la vida.

    Nunca lo entenderé. Si el tipo fue patriota, bien por él. Si fue una buena persona, bien por él. Si no lo fue, bueno, es un tema suyo. Sinceramente, ¿qué carajo me importa a mí la vida de San Martín? O la de Sarmiento –el animal ese que educaba bajo el lema de “letra con sangre entra”–, y otros supuestos héroes nuestros.

    Mientras tanto hay “héroes” actuales a los que nadie les da bola y tampoco son conocidos míos. (Doctores, gente que trabaja ad honorem, etcétera.) Entonces si a los vivos no les doy bola porque no los conozco ni son mis allegados, por qué deberían importarme los “héroes” del pasado que tampoco conocí ni fueron contemporáneos míos.

    El pasado pasó. Si estos próceres hicieron algo por el país, qué bien. Ahora el país es una mierda. Así que todo fue inútil. Mejor sería dejar de pretender que somos patriotas porque vamos a un acto mientras seguimos en la inercia decadente a la que estamos acostumbrados.

    Lo peor es que mientras todos se la dan de patriotas y gritan “Viva Argentina”, el país sigue siendo una república bananera de segunda. Y eso no va cambiar por más patriota que sean. Sólo cambia si se intenta progresar. Pero con la mentalidad del argentino –principalmente el porteño– eso nunca cambiará. Seguiremos matándonos entre nosotros llevados por la envidia, el resentimiento y la exclusión social.

    Me pudre este teatro patriótico anual porque siempre pienso lo mismo.

    Pero eso sí, eh: no te olvides de ponerte la escarapelita el 25 de mayo. Eso cambia todo.

     
  • Leonardo 10:17 am on August 13, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma,   

    Por qué las mujeres no suelen ser sinceras al dejar a los hombres →

    Esa pelotudés de “necesito tomarme un tiempo” es un clásico. Sí, dale. Tomateló mientras te vas a la puta madre que te parió.

    (La teoría del artículo es interesante, me gustó)

     
  • Leonardo 5:05 pm on August 4, 2009 Permalink
    Etiquetas: crítica, , me enferma   

    Qué castigo es la UBA.

    Intento descifrar dónde mierda está el listado de códigos y demás con los horarios de cada materia. Lo peor de todo es que voy a buscarlo al lugar más lógico, la parte de Inscripciones, pero ésta se subdivide en varias ramas, entre las cuales hay una llamada también Inscripciones.

    Y ahí tengo que poner qué carrera sigo para que me muestre las materias de esa carrera. No me preguntes cómo es que no sabe aún la página a qué carrera me anoté hace… oh, no sé… CUATRO AÑOS. No lo sabe. Tenés que ir y poner “materias para contador público”. Dios.

    Pero eso no es lo mejor. Lo mejor es que una vez ahí, cuando la estúpida página sabe lo que me tiene que presentar en pantalla luego de que yo se lo indiqué, no me indica ninguna forma de obtener los códigos para ingresar los horarios de cada materia. Es decir, te encontrás con un formulario vacío pero ninguna indicación de cómo carajo llenarlo y dónde están los datos para hacerlo.

    Bárbaro.

    Quisiera saber quién fue la luminaria que diseñó esa mierda. Lo que más me pudre de la UBA es que para hacer política estúpida tienen recursos, y también para mandar mails sobre los temas de la más insignificante importancia; pero cuando se trata de hacerte la vida más fácil para que vos puedas entender cómo carajo anotarte de forma simple, cagaste, a eso no le dan bola. Algo que, de hecho, debería ser algo prioritario.

    No se olviden de hablar de la gripe, eh. Para eso sí hay tiempo.

     
  • Leonardo 5:19 pm on July 23, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma   

    “Yo soy muy joven. Tengo 33 años recién…”

    Entonces no sos muy joven. Serás medianamente joven. Muy joven es un pibe de 15. O uno de 19. Pero no un tipo de 33.

    Esto de cuándo se es joven y cuándo no, y no saber admitir que ya no es joven, me tiene un poco podrido. Yo voy a cumplir 22 en unas semanas y ciertamente no me siento “muy joven”. Me siento joven. Pero no “muy joven”.

    Este es mi eterno problema con la gente que emplea el lenguaje muy a la ligera: ¡me enferman!

    (Infelices)

     
  • Leonardo 12:05 pm on July 23, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma   

    Me pudre que pongan “bonus track” en el título de la canción.

    Además de que es un verso, porque vos pagaste por todo el disco, me molesta que ensucien el título de la canción con su condición de adquisición. ¿Qué tiene que ver el título de la canción con que sea un bonus?

     
  • Leonardo 9:03 am on July 22, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma   

    Me pudren los catadores de vino.

    “Ay, este cabernet sauvignon tiene un cuerpo excelente. Su textura es increíble, y su color y aroma son inigualables…”

    Tomatelo y no rompas las pelotas. Por favor.

    (Insufribles)

     
  • Leonardo 4:33 pm on July 21, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma   

    *¡Ring! ¡Ring!*

    LEO — ¿Hola?
    MUJER — Buenas tardes. Mi nombre es Mónica [o Carolina o algo así]. Me estoy comunicando de Telecentro y…”

    *Click.*

    Chau, corazón. Dejate de joder.

    (¿Ya te dije cuánto odio a los/las telemárketers?)

     
  • Leonardo 11:55 pm on July 11, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma   

    Hay una cosa que pretendo de Google Wave: que me libere de la tortura que es usar el puto MSN.

     
  • Leonardo 9:14 pm on July 9, 2009 Permalink
    Etiquetas: , , me enferma   

    Un negro de mierda me quiso afanar. (Creo.)

    Hoy caminaba tranquilamente hacia el punto de encuentro fijado con mi novia para comenzar nuestras aventuras de la tarde, cuando vi a unos metros, en la esquina, a un tipo fumando, que caminaba por entre los autos parados frente al semáforo y hacia mi dirección. Se tamabaleaba un poco para caminar. Era un grone. (Se tambaleaba al caminar, estaba vestido como el orto y tenía una pinta de rasca tremenda. ¿Qué más podía ser? La verdad no sé ni para qué carajo lo aclaro.)

    Anticipando toda la posible escena de crimen y desilusión, medité cuál sería mi curso de acción. No lo consideré una amenaza y continué caminando por la vereda, con él caminando ahora hacia mí.

    Al encontrarnos, él me preguntó la hora. “Ya empezamos. Esto es un cliché. Ahora saca el arma y cagué” –pensé. Le dije que no tenía reloj. (Yo tenía las manos en los bolsillos de la campera.) Él me pregunto de nuevo y yo le dije nuevamente que no tenía reloj. Entonces se me fue acercando y me dijo en tono medio cómplice y mirando a lo lejos algo así como: “Escuchame, no corras, o sino te…” y lo siguiente no logro recordarlo exactamente. no sé si fue “te cago a pedos” o “te cago a trompadas” o algo así.

    Corrí como la puta madre.

    A los 50 metros me di cuenta que el tipo ni me podía correr. Luego recordé que se tambaleaba. Sería un asqueroso drogadicto que no podría ni mantenerse en pie por mucho tiempo. En cualquier caso lo cagué.

    Bien.

    Entonces, ¿qué hacemos con esta gente? Porque matarla no podemos, no es socialmente correcto.

    Ok. ¿Entonces qué hacemos? ¿Los marginamos aún más? Dudo que sea posible bajarlos del status de parias y lacras humanas en el que habitan. Así que no.

    ¿Entonces qué hacemos? ¿Cómo combatimos a los negros de mierda que nos roban, nos matan, nos putean sin razón, y nos guardan resentimiento –quizá con razón–?

    Porque esto es algo de todos los días. Y yo no tengo los medios para irme a un país no-bananero donde esta gente de mierda no esté, viste. Entonces es como que se me complica la cosa.

    Y este es el problema de ser un tipo de clase media que vive en Capital. Yo no tengo guita ni soy hacendado ni cheto ni industrial ni nada. Simplemente voy a la facultad –la UBA, que es “gratuita”– y quiero ser contador. Yo no oprimo a los negros de mierda ni quiero destruir a los de la alta sociedad. No me interesa tomar partido.

    Simplemente no quiero que me jodan. Y esto me está hartando porque al pertenecer al segmento social que pertenezco, estoy atrapado en el medio. No puedo simplemente irme a la mierda o encerrarme en un hermoso country porque no tengo guita. Pero tampoco soy un muerto de hambre sin recursos ni futuro. Tengo un futuro posible. Tengo cosas que quiero hacer. Proyectos que concretar, metas por alcanzar. Mi vida tiene un objetivo, no es al pedo. Pero como estoy en este segmento social, me jodo.

    Así que mientras debatimos y charlamos incesantemente sin llegar a ninguna solución –como siempre–, la realidad es que cuando ves grones, lo mejor es cruzar de vereda. Y esto no es ser racista, es ser realista.

     
  • Leonardo 9:00 am on July 2, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma   

    La gente de WordPress estuvo manoseando el tema del blog otra vez.

    Ahora los links no aparecen en los posts y tampoco los saltos de párrafo.

    (Quisiera agarrar al hijo de puta que todos los días cambia algo y hacerlo eunuco)

     
  • Leonardo 3:18 pm on June 25, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma,   

    Las empresas son nuestras amigas por una módica suma de dinero. Nos dan felicidad. Nos acercan amistad de gente linda y cool. Nos hacen atractivos al sexo opuesto y excelentes amantes.

    Toda esta noción de que las empresas, y sus productos, son el medio a cualquiera de nuestros fines –desde conseguir un shampoo anticaspa a la búsqueda de la felicidad– me enferma.

    Alguna vez me encantaría que alguien fuera lo suficientemente sincero para decir en una publicidad: “No, no te vas a curtir a medio mundo por usar este desodorante, simplemente vas a oler bien.”

    Bárbaro. Para eso me pongo el desodorante: oler bien. No porque tenga la idea de que de alguna forma mágica me va a resultar en un medio para cogerme a todas las minas del mundo.

     
  • Leonardo 9:05 pm on June 23, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma   

    No sé si te comenté esto.

    Me enferma el ruido de los fideos.

    ¿Viste ese ruido que se hace de fideos frotándose con otros fideos, cuando mezclás toda la cosa, o cuando querés que la salsa blanca se mezcle bien con la salsa roja y empezás a mover los fideos de un lado a otro del plato?

    Bueno, ese sonido de frotamiento pegajoso me repugna.

     
  • Leonardo 9:38 pm on June 19, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma   

    Los boludos de MuchMusic tradujeron “places” como “espacios”, cuando claramente es “lugares”.

    Cómo odio a los malos traductores. Qué deshonra son a la profesión. Habría que arrancarles la piel, malditos sean.

     
  • Leonardo 11:03 pm on June 18, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma   

    Ay, me hace reír la campaña política de Kirchner y compañía.

    “… construyamos el país en el que todos queremos vivir”.

    Jajajajajaja.

    Sí, claro.

    Son re Disney. Qué ternura. Y la música, re humilde y esperanzadora.

    (Lástima que en el fondo siguen siendo todos unos políticos hijos de puta, pero bueno, detalles)

     
  • Leonardo 10:43 pm on June 16, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma   

    Por qué detesto a los futbolistas profesionales.

    Porque ganan millones debido al hecho de saber patear una pelota.

    Mientras tanto los que invertimos varios años de nuestra vida en obtener un título universitario tenemos que soportar numerosas pruebas, asignaturas, docentes, trabajos y búsquedas de empleo para terminar ganando un sueldo absolutamente insignificante en comparación.

    Por cierto:

    Maradona (un negrito que pateaba pelotas) = $ Millones
    Favaloro (el tipo que inventó el by-pass e hizo la primera cirugía a corazón abierto) = $ Cero

    ¿Quién te parece que debería ganar más? ¿El mejor pateador-de-pelotas, o el tipo que descubrió una forma de salvarles la vida a un montón de personas que sin su ayuda hubieran muerto?

    Esto me molesta mucho; y eso que me considero bastante apático al mundo.

    Supongo que me molesta desde mi egoísmo. Porque mientras yo voy a la facultad, los soretes que juegan al futbol se llenan de guita y viajan por el mundo. Pero sin importar desde dónde lo digo, lo que digo me parece relevante.

    Es incoherente que ciertas personas sin formación y/o educación estén cagadas en guita, y los que sí estudiaron se jodan.

    ¿Ves por qué adoro este país tan pero tan bello?

    Actualización: Otro que opina igual.

     
  • Leonardo 6:27 pm on June 2, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma   

    Hoy en Instituciones del derecho público se armó un mini-debate boludo. No sé para qué aclaro. Todo debate en una clase es siempre boludo. Y mirá que a mí no me gusta utilizar términos tan estrictos al escribir o hablar, pero acá los uso porque no veo otra alternativa posible: todo debate en una clase de la facultad es al pedo. No hay otra opción. Se podría evitar tranquilamente. Pero se elige debatir. Y es al pedo.

    En nuestro caso particular de hoy el profesor gusta de ponerse a hablar incesantemente, pero además gusta de cada tanto hacer preguntas absolutamente inútiles sobre lo que opinamos de lo que está contando. Entonces se da una situación como la siguiente:
    —¿Y esto les parece bien?
    —Eh… Y sí—responde alguien, que en general es una chica, que siente la imperiosa necesidad de contestar porque cree que el tipo le está preguntando sólo a ella y se siente identificada, como ya comenté otra vez.
    —¿Por qué “sí”?—pregunta entonces el profesor, con cara de “justificameló, mamita”.
    —Ah… este…
    —No! Entonces no!—salta otro, decidido, creyendo que si algo no es blanco, tiene que ser negro.
    —¿Por qué “no”?—pregunta a éste pobre infeliz el profesor.
    —Porque hay cosas malas en lo que dijo…
    —¿Son todas malas?
    —Este… no. Algunas son malas…
    —¿Entonces todo lo que dije te parece malo?
    —Eh… no. Algunas cosas no..
    —¡Ah! ¿Entonces era bueno?
    —Eh… Y… sí.
    —¿Seguro? ¿A ustedes qué les parece?—pregunta de nuevo el tipo.

    Yo, que estaba ya refunfuñando y con una cara de ojete tremenda, me paré, lentamente me puse la bufanda, la campera, agarré el bolso y me fui a la mierda.

    Esto es un típico debate al pedo de la facultad.

    ¿Se gana algo con esto? No.

    ¿Por qué no te limitás a dar la clase y me dejás de romper las pelotas con preguntarle al público cómo la está pasando y qué le parece el show? Dá la clase y terminala.

    (Cómo odio los debates, la puta madre que los parió)

     
  • Leonardo 9:02 pm on May 24, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma,   

    Cómo detesto a Valeria Lynch, la reputa madre que la parió.

    El incesante griterío y la sonrisita estúpida jamás ausente… aj… detestable.

    (Sí, ya sé que dije esto antes en dos ocasiones al menos, pero me enferma esta mina)

     
  • Leonardo 1:25 pm on May 1, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma   

    Detesto el acento del interior al pronunciar palabras con S, donde a menudo ponen una J:

    “Vengo todos los años” lo pronuncian como “vengo todo’ loj áño”.

    ¿QUÉ CARAJO LES PASA? Me sacan, la puta que los parió.

     
  • Leonardo 9:50 am on April 21, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma,   

    La ronda de besitos.

    Este fenómeno lo he observado en mi facultad. Aunque también es común en otros ámbitos.
    A ver si te suena.

    Hay un grupo de chicos parados, hablando sobre alguna nimiedad educativa. “Ay, ¿hiciste el trabajo práctico? Uhhh…. yo también”, y otras estupideces de ese calibre. Entonces llega un integrante del grupo, ya sea un miembro vitalicio o un wanna be. Le toca el hombro a otro varón del grupo, éste se da vuelta, y automáticamente el primero le da un beso al otro. *MUÁ*. Luego, pasa al siguiente. *MUÁ*. Luego ve a otros dos hablando. *MUÁ… MUÁ*. En caso de encontrarse con una chica en el camino, el beso que ella produce es más ruidoso, porque a las pendejas les gusta hacer escándalo. (Sobre todo las rapiditas.) Entonces termina siendo *CHUIC*. O sea que si luego ve dos compañeras la cosa termina siendo un *CHUIC.. CHUIC*. Así, hasta que el frenesí de besitos cesa.

    ¿Te suena esto? ¿Viste lo que es? ¿Lo has sufrido? Bueno, a este ritual pelotudo y carente del más mínimo sentido lo llamo “la ronda de besitos”, donde “besitos” se pronuncia con cierto desdén y un delicado toque de asco.

    Me enferma esto. Gente que no se conoce pero que está agrupada se está besuqueando con quien llega. Sea quien sea. Viene un boludo que en tu puta vida viste. Hay beso. Viene una trola fea que no quisieras haber visto en tu vida. Hay beso. Viene el gordo maloliente que cuando tiene calor y suda, te deja un tufo horrendo en toda el aula. Hay beso.

    ¡¡La puta madre!! Basta con el reparto de falso amor. Detesto estas cortesías por obligación.

    Si no te conozco y no me interesa conocerte, no te quiero dar beso, sorete. No quiero. Andá a besar a tu madre, novia, novio, o amante.

    (Infelices, besuqueando al que venga…)

     
  • Leonardo 11:11 am on April 16, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma   

    Lo que detesto de los libros y el diseño de publicación impresa de la actualidad.

    Esto es algo que espero recordar si algún día logro terminar y publicar al menos uno de mis proyectos literarios: la historia del libro debe empezar en la página 1.

    No en la 8. No en la 15. No en la 26. Tampoco en la 2. NO.

    Debe empezar en la 1. Y por amor de Dios y la Virgen, la tapa no cuenta como una puta página. Vamos de vuelta: LAS TAPAS NO SON PÁGINAS. Entonces no podés venirme a decir que la primera página del libro es la dos. La puta que te re parió. NO, NO ES LA DOS. La tapa no es una página. Es una tapa, pelotudo. Es. Otra. Cosa.

    Y ese es sólo uno de los problemas.

    Mi otro gran drama son las malditas introducciones. No sé vos, pero cuando yo voy a leer un libro, lo que me importa ver al comienzo, apenas lo abro, es la historia que el libro me quiere contar.

    Ergo: No quiero ver una introducción. Ni un comentario del autor. Ni los agradecimientos, ni toda esa mierda al reverendo pedo, y que bien podría estar al final del libro, donde al terminar de leer la historia, podría obviarlo. Pero al tenerlo al comienzo, me molesta porque no puedo decir “el libro empieza en la página 1″. No. En realidad, la historia que el libro cuenta empieza en la página 5, o en la 23. ¿Te parece lógico esto? Es absolutamente estúpido.

    Si querés poner toda tu mierda introductoria, entonces ponele a esas páginas otra numeración diferente a la de la historia que el libro cuenta. Pero no me mezcles todo con la misma numeración. Porque eso es un verso. Entonces el libro tiene 260 páginas, pero en realidad, el contenido neto del libro, es decir, la historia, son 240, porque te pasaste 20 páginas hablando al pedo de cosas que a mí no me interesaban. Yo únicamente quiero leer la historia. No me interesa tu interpretación. O por qué creés que el autor es maravilloso. Tampoco me importa la vida del autor, qué pensaba, dónde se educó o si tuvo problemas de erección. Eso me resbala olímpicamente.

    Lección del día entonces: Lo mejor es no poner cosas que interfieran con la lectura de la historia. (Que, por si no te diste cuenta aún, es la única razón por la que uno lee el libro.)

    Y si querés poner toda tu palabrería porque te parece que estás en tu derecho, no jodas al lector que también está en su derecho de disfrutar leyendo lo que vos escribís, sin tener que estar viendo en qué página empieza en realidad el libro. Esforzate por hacer que el libro tenga una estructura coherente.

    La introducción no es la historia. Entonces eso no cuenta. Tus comentarios tampoco cuentan. Los agradecimientos tampoco cuentan. En definitiva: si querés poner todo eso, numeralo de otra forma. Ponele letras, usá números romanos. No sé, y francamente, no me importa. Pero no me vengas a decir que eso cuenta como número de página dentro de la historia principal del libro porque sos mentiroso y un reverendo pelotudo.

    Otra cosa: los márgenes.

    ¿A quién carajo se le ocurre hacer libros de bolsillo donde el margen interior está tan pegado al centro del libro que no podés leer? Si yo tengo que estar haciendo fuerza con el libro para abrirlo lo más posible para poder lograr leer el texto que amontonaste en el margen interior de la hoja, algo va mal. Y el resultado es una experiencia frustrante para el lector.

    Y estas son sólo las primeras cosas que se me ocurren sobre lo que odio de la impresión de libros.

     
  • Leonardo 9:48 am on April 15, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma,   

    Detesto a los intelectualoides que sobre-analizan las cosas.

    “¡Mirá, se puso la corbata el día del trabajador! ¡Ese es de derecha, es un conservador! ¡No le interesan los derechos del trabajador!”

    Por ahí el tipo tenía que ir a un cumpleaños de quince, o un bautismo. Por eso se puso la corbata.

    (Malditos intelectualoides que ven política en cada cosa insignificante que la gente hace)

     
  • Leonardo 6:05 pm on April 14, 2009 Permalink
    Etiquetas: , , me enferma   

    Estoy considerando imprimir una hoja que diga: “NO QUIERO VOLANTES, GRACIAS” y colgármela o mostrarla cuando se me aproxima un volantero en la entrada de la facultad.

    (Me tienen los huevos llenos)

     
  • Leonardo 5:18 pm on April 12, 2009 Permalink
    Etiquetas: me enferma,   

    Sobre la calidad de los apuntes universitarios y secundarios.

    Hay algo que hace años me viene molestando y es la desidia o la falta de interés crónica de los docentes sobre sus apuntes de clase, ya sea en fotocopias o simples archivos de Word.

    Yo entiendo que no sepan usar la computadora, en general. Pero no puede ser que se nieguen terminantemente a prestar atención a la presentación del material de estudio.

    Concretamente: si tu apunte es feo, está mal alineado, la tipografía es Times New Roman o Arial —sin mencionar ese aborto de la naturaleza que es Comic Sans—, el texto está amontonado y los errores de redacción y puntuación están a la orden del día, tu apunte falló en la misión que tenía: atraerme para que lo lea y aprenda.

    Entonces la forma es tan importante como el contenido.

    La forma sin contenido no es nada. Pero el contenido sin forma es algo indigesto que nadie quiere masticar. El contenido necesita de una forma. Una buena forma. Algo atractivo a los ojos, que se deje leer. Con un buen interlineado, una agradable tipografía, un cómodo margen, números de página y párrafos breves con ideas concretas, sin recaer en desvaríos ni agregar información inútil que no hace a lo que se está explicando. (O a boludeces que no vas a tomar en el examen pero te gusta poner el apunte como relleno, al pedo.)

    La idea es que uno quiera leer el material de estudio. No que le frustres la vida a tus alumnos por el simple hecho de que tus profesores te la frustraron a vos. Si tus profesores eran mediocres, eso no te da licencia ni justificación para serlo vos también, corazón.

    (Si yo fuera docente me pasaría horas diseñando y destilando mis apuntes hasta que quedaran en una esencia simple y atractiva; supongo que por eso no me interesa la docencia)

     
  • Leonardo 5:34 pm on April 7, 2009 Permalink
    Etiquetas: , , , me enferma, , ,   

    Cuando hoy en McDonald’s pedí un bagel con un cafecito, al salir de la caja y en camino a la mesas, se me cruzó un grupo de tres pelotudas universitarias.

    Yo estaba con el iPod pero al pasar escuché de fondo que uno de las tres cacatúas dijo. “ayy, hamburguesa con café, qué combinación….”. Como el bagel (*) estaba envuelto en un papel como las hamburguesas y tiene generalmente ese mismo tamaño, la hija de mil puta interpretó eso.

    Cuando terminé de decodificar todo esto estaba ya a unos metros y las boludas también seguido caminando. Casi vuelvo y las reputeo a las tres. Seguí mi camino hacia las mesas y le mandé un mensaje a mi novia, porque estaba re caliente y ella es la única de los dos que puede usar el cerebro cuando hay una situación de ira a punto de estallar. (Sobre todo porque el mundo se la agarra conmigo más veces que con ella. Pero bueno, ella es adorable. Yo no. Será eso. No viene al caso esto. ¿Para qué mierda te lo estoy contando?)

    En fin. Como de costumbre dejé una vez más que ese deseo de matar a alguien se calmara, gracias a las palabras de ella.

    A veces creo que algún día voy a explotar y voy a terminar ahorcando a alguien, debido a que generalmente cuando ataco a alguien intento ahorcarlo. (Ocurrió una vez en primaria, pero era un juego. No sé cómo reaccionaría ahora. Supongo que querría asfixiar a quien me atacara, o le clavaría las llaves en la garganta. Que se joda por provocarme.)

    Este es el problema de joder con alguien tranquilo. Los tranquilos somos bombas de tiempo esperando al hijo de puta que nos saque. El forro que sea el detonante que nos haga perder todo el control que hemos aprendido a tener a lo largo de los años, y nos haga hacer algo por lo que seguramente seremos condenados. (Encima después dicen que tenés una mente enferma. Claro, porque todos los hijos de puta que te torturaron por años eran normales. Vos no. Andá a cagar.)

    Y así sigo juntando y juntando frustraciones.

    (Un buen día: ¡kaboom!)

    PD: (*) La gordita que atendía el McDonald’s me corrigió al decir “bagel”. Ella lo pronunció en inglés, “béiguel”. Cosa que me pudre, porque yo sé que si empiezo a pronunciar todo correctamente, el 99% de los que atienden no me van a entender. Por eso pronuncio todo en español al tratar con terceros. Son animales. Y estoy seguro que si me atiende otro McEsclavo, si le digo “béiguel”, ni me entiende qué carajo le quise decir. Ya me pasó en otros lugares. Decís “quiero el café ristretto” y te dicen, con cara de culo, “el cortado, sí”. Andá a cagar. Pónganse de acuerdo. Si quieren que uno pronuncie bien, que TODOS los empleados aprendan a pronunciar. Sino, jodansè.

     
  • Leonardo 10:46 pm on April 3, 2009 Permalink
    Etiquetas: , , , me enferma   

    Probando Portable Ubuntu.

    Como de costumbre, las imágenes expresan mejor que el texto mi sentir ante esto.

    picture-2009-04-03-21_32_03

    Al ejecutar el archivo BAT dentro de la carpeta descomprimida de Portable Ubuntu aparecerá esta ventana de DOS, del año del pedo, cargando todos los componentes de Linux. Algunas cosas fallaron. El firewall de Vista me preguntó varias veces si le daba mi permiso a varios programas de Linux para conectarse a internet. Le dije que sí.

    Apareció una barrita flotante con los menúes de Ubuntu. La des-anclé de la parte superior de la pantalla porque ahí es donde yo tengo mi barra de tareas de Windows. Bueno, bien, cargó.

    picture-2009-04-03-21_34_101

    Sin embargo, tras esos breves momentos, noté que se quedó la ventana de DOS ahí, sin hacer nada, mirandomé. Me pregunté qué carajo hacer con ella. Así que la cerré. Pero al cerrarla, se cerró todo el entorno de Linux. Fantástico. Re intuitivo. Ahí comencé a recordar por qué detesto Linux. “Vamos de vuelta”—pensé.

    picture-2009-04-03-21_37_27

    Es curioso. Dado el alto nivel de miopía que tengo, esto no debería molestarme a la vista. Y sin embargo, acá estamos. ¿Por dónde empiezo?

    1) ¿Por qué hay una pantalla de bienvenida?
    2) Hay dos tipografías completamente diferentes, y eso sin mencionar que la sombra no es del mismo color que el texto
    3) El logo es una carpeta de Vista con el Logo de Ubuntu medio metido ahí
    4) ¿Realmente hace falta decir algo más? Dale, no jodamos

    En fin. Sigamos con el resto de este viaje a lo desconocido.

    picture-2009-04-03-22_17_39

    Los feos menúes anaranjados hicieron aparición. (¿Cuándo mierda los piensan cambiar? ¿Cuando un diseñador decente se digne a laburar en Linux, o sea, nunca?) Pero lo importante es que se incluyen varios programas y juegos.

    picture-2009-04-03-22_17_55

    Entre los juegos está el Sudoku, mismo con el que me envicié hace unos días, como te comenté recientemente. A ver qué tal es.

    picture-2009-04-03-22_23_50

    ¡¡¡Ajjjjj!!! ¿QUÉ MIERDA PASÓ?

    Ok, dame un minuto.

    Uh.

    Bien. Ya está. Uf. Fue fuerte el shock. Qué cosa tan… ¿cómo ponerlo delicadamente? Oh, sí… inmunda.

    La tipografía, la inhabilidad de redimensionar el tablero con sólo redimensionar la ventana, los gruesos números que parecen toscos garabatos de camionero borracho… Qué desastre.

    Usar Linux es como hacerle el amor a una chica que no se depila. Sí, no es imposible. Pero tampoco es muy placentero que digamos, eh. (Asquito.)

    En fin. Probé Firefox y pude instalarle unas extensiones, que recordó sin problemas al cerrar y reabrir todo el entorno de Linux. Es decir que los cambios que vos hacés se guardan, a diferencia de un Live CD, donde nunca se guardan los cambios que hagas porque no se puede grabar en el CD cada cosa que modificás.

    La performance no es muy buena. En el Sudoku, por ejemplo, para completar uno de los casilleros tuve que esperar unos segundos a que me tomara el doble click. Y así con varias cosas. Firefox tampoco es lo más rápido del mundo en este entorno. Sin embargo, debería ser mucho más seguro de usar que en Windows, porque al ejecutarse en Linux no es vulnerable a los virus y demás carajos de Windows. De modo que podrías navegar con el Firefox de este Linux y estar más seguro. Reitero para que tengas en cuenta: es un poco lerdo.

    Dos cosas interesantes. Una es que los menúes permanecen abiertos cuando uno usa otro programa de Windows, como si Linux existiera en otro plano, en otro mundo donde no se ve afectado por las reglas de Windows. Lo lógico sería que si yo hago click en cualquier parte fuera del programa que estoy usando, sus menúes se oculten. Pero como Linux no es un programa sino un sistema operativo completo corriendo dentro de Windows, se produce esta curiosa reacción.

    La otra cosa interesante es que las aplicaciones que uno abre en Linux aparecen en Windows con el diseño de Windows, al menos en el marco de la ventana. Y también aparecen en la barra de tareas de Windows.

    Hay muchas cosas más, pero recién empiezo a explorarlo.

    Creo que esta es una solución para todos aquellos que detestamos la mayoría de las cosas de Linux pero aún así queremos utilizarlo para ciertas tareas sin perder la comodidad de usar Windows.

     
  • Leonardo 6:45 pm on April 3, 2009 Permalink
    Etiquetas: , me enferma   

    Me llegó un mail de la facultad con motivo de homenajear a Alfonsín:

    “Las autoridades de la Facultad de Ciencias Económicas sugerimos a los miembros de esta comunidad de estudios, a brindar un homenaje en el marco que cada uno estime apropiado, a la memoria del ex-Presidente Dr. Raúl Ricardo Alfonsín, por su destacada trayectoria en la recuperación y defensa de la democracia, y por una trayectoria política desempeñada con ejemplar honestidad y ferviente respeto por los derechos humanos y las libertades individuales”.

    Prof. Miguel Angel Vicente.
    Vicedecano En ejercicio del Decanato.

    Yo le respondí:

    Por favor, limitemos el uso del correo electrónico para anuncios del tipo académico, sin perturbar a los alumnos con cuestiones que nada hacen a la cursada de materias para la obtención del título universitario buscado. (Lo cual es el objetivo real y concreto de la presencia en la universidad. No la propaganda política.)

    Gracias.

    Alumno Leonardo Damián.

    —L

    (Me enferma que usen mi dirección de correo para estas pelotudeces que no tienen nada que ver con la cursada de materias)

     
c
Crea una nueva entrada
j
Siguiente entrada / Siguiente comentario
k
anterior entrada/anterior comentario
r
respuesta
e
editar
o
mostrar/ocultar comentarios
t
ir al encabezado
l
go to login
h
mostrar/ocultar ayuda
esc
cancelar