El sillón circular acolchonado que está en el centro del patio de comidas del Abasto.
De espaldas al ventanal y tomando un cafecito de Stefano, ayer, nos queríamos quedar a vivir ahí.
(Cuando venda mis órganos para comprar una Mac, ahí estaré!)
El sillón circular acolchonado que está en el centro del patio de comidas del Abasto.
De espaldas al ventanal y tomando un cafecito de Stefano, ayer, nos queríamos quedar a vivir ahí.
(Cuando venda mis órganos para comprar una Mac, ahí estaré!)
Ayer fui al cine del Abasto con “la chica que mora en mi actualidad”. (Me encanta esa nomenclatura, carajo.)
A ver. Fueron $40 de entradas (cada vez me alegro más de haberme colado en el cine del Abasto hace años) y $10 del vaso oficial para cine de Pe’si. (Tenía como un litro. Era de plástico duro.)
Fue una de esas veces que gastás y decís: “valió la pena”. No por el cine o las instalaciones, sino toda la experiencia. (Me refiero a la compañía, la película me daba igual)
(Adoro el cine)
Ayer tomé el 29 en el parque Lezama.
Hace un lindo recorrido.
Lo que no me gusta es la máquina de monedas. Muy vieja. Similar a la de la línea 74. Otra bosta. (Me refiero a la máquina, la línea es buena, pero poco frecuente.)
Me pudrí en cierto momento y bajé cerca de Córdoba al dos-mil-y-pico. Caminé unas cuadras entre gente apurada y miradas curiosas (*) hasta el subte de Catedral.
Traté de usar una tarjeta con valor de un viaje, que había previamente utilizado pero que no tenía marcado en el reverso la impresión de haber sido desvirgada. Aprendí que aún así, el lector tira un error que dice: “Saldo nulo” o algo por el estilo. Es un detector de virginidad de tarjetas. (Mierda!)
El vigilante vino a mi rescate, mientras yo trataba de convencerlo de que mi tarjeta era virgen, aunque en realidad sabía muy bien que no lo era. (Al contrario. Menuda trola mi tarjetita. Se pasó por cada molinete…)
Él me dijo algo que no entendí por su hablar rústico y sus bajos decibeles. Pero una mujer entrada en añitos que iba a viajar se acercó y me dijo que reclamara en la boletería. Fui hasta allá, le comenté mi situación a los gritos a la vieja teñida de rubio con camisita celeste, porque esa estación tiene la boletería dentro de un quiosco y los que atienden están como metidos un metro adentro y tenés que gritarles. Me dijo que volviera a hablar con el experto del molinete, el vigilante.
Ya podrido de todo y todos, aborté mi maquiavélico plan. Saqué una tarjeta buena, pasé por el molinete y dije: “valamierda!”
A veces me ha salido bien. (Cuando la puertita del costado está abierta y no hay vigilantes). Y a veces no. (Cuando debo usar algún verso o truco para pasar.)
Adoro colarme en el subte. Es una experiencia religiosa. Se siente liberador pensar “voy a cagar al Estado que tanto me caga a mí”. Igualmente pago los impuestos en regla, así que me siento bien conmigo mismo.
(*) Esos pelotudos que me miran directo a los ojos con gesto de “uy… un hombre alto de ojos verdes. Nunca vi uno.” ¡Hay cientos! ¿Qué mierda tengo de particular que todos se quedan mirando? La gente está loca, te digo.
Me gusta comer pochoclo cuando no estoy en el cine.
Es más, yo quisiera que el pochoclo se vendiera en la calle, en todas partes.
Disfruto tanto de hablar bien como de putear.
El desafío está en saber alternar ambas cositas…
(… carajo.)
Me gusta escribir capítulos cortos.
(De la novela)
Un video musical algo… diferente. Todo usando Mac OS X.
Adorable.
Recuerdo que hace años los medallones de jamón y queso Granja del sol tenían una salsita roja muy rica.
Eso ya no existe.
(Entre eso y la sopa de espinaca que Knorr ya no hace… la vida no es la misma)
Nella stanza 26 [Nek]
Me encanta este tema que el tano dedicó a una chica prostituta que le contó sus miserias. Me gusta mucho la letra.
Ojalá más artistas aprendieran que una canción es una suma de música y letra. La letra importa. Es el contenido. La música es la forma. Ambas cosas son igualmente importantes.
(El título significa “En el cuarto 26″)
Pastillas Yapa.
$? (No recuerdo cuánto)
En cada paquete, las que tienen muchos colores son una suerte de comodines entre las demás que sólo tienen un color.
Me gustan las puertas giratorias.
He estado pensando por qué me gusta tanto la comunidad maquera y deduje que es por su inconformismo.
Su deseo de querer lo mejor siempre, en toda ocasión, es algo digno de mi admiración porque lo comparto. Solamente la gente que usa Mac no te descarga un programa porque “es feo” o porque “no está pulido”. Esa gente es exigente. No se conforman con basura. Demandan calidad y estilo. Y lo obtienen, porque quienes programan en Mac son verdaderos artistas que también saben diseñar y disfrutan usando sus Macs.
Nunca, nunca, jamás he visto (ni veré) tal dedicación a la búsqueda de la perfección en Windows o Linux.
Mierda, cómo quiero una Mac.
Canelones con salsas blanca y roja.
(Heaven)
Las imágenes HDR de Flickr son interesantes.
Están hechas de tal forma que combinan las exposiciones más claras con las más oscuras de una misma foto.
Los resultados son a veces hermosos y a veces surrealistas, como las texturas de un videojuego.
Me gustan éstas por ahora.
Me recuerda al juego Stalker.
Es linda pero está en formato widescreen. No me sirve.
Parece linda hasta que la agrandás y te das cuenta que es en París. Cuna de los francesitos que detesto.
Iris [Goo Goo Dolls]
Me gustan las fotos en blanco y negro.
Hasta ahora pensé que era porque me resultan más finas, elegantes. Pero me he dado cuenta que no es enteramente eso.
Las fotos en blando y negro tienen un componente obvio: la ausencia de color. Y como tal, ese componente hace que uno preste más atención al resto de las cosas, o sea, al contenido en sí de la fotografía.
Si logro conseguir una cámara o compro una [sí, claro] experimentaré con eso. Y quizá hasta las suba a Flickr.
Estaba escuchando el tema Porcelain de Moby, y mi vieja me pregunta:
— Leo, ¿qué canción es esa?
— Es un tema de Moby.
— ¿Quién?
— El nieto del tipo que escribió Moby Dick. Él se puso de nombre Moby por esa razón.
— Ah, mirá vos.
— Esta canción es la de la película La playa. La de Di Caprio, ¿te acordás?
— ¡Si! Recuerdo haberla escuchado en el avance de otra película.
— Claro
— Me gusta. Es dulce.
— Seeh, a mí también.
(Las cosas que uno descubre día a día)
Como mi vieja tenía que salir, le pedí que me trajera un helado porque le quedaba de paso y yo disfruto mucho el helado en esta época fría del año.
— ¿Y de qué lo querés?
— Debe ser al menos de tres sabores frutales. De los cuáles uno tiene que ser sí o sí limón. El resto me da igual, mientras sean de fruta.
— Y supongo que vas a querer el de un cuarto, ¿no? Seguramente…
— ¡Pero por supuesto! ¿Te pensás que te voy a hacer venir por la calle con un cucurucho en la mano, que se te derrite todo y te enchastra? Querida, vos sabés que yo pienso en vos. ¡De ninguna manera! Un cuarto, por favor.
Ella me miró y los dos sonreímos sarcásticamente.
—Ahora vuelvo—agregó ella.
(Con mi hermano también tenemos ese nivel de entendimiento en miradas y gestos)
No sé cómo nunca puse este video acá. Uno de mis favoritos del tano.
Almeno stavolta.
Qué bien me cae este tipo.
(Mejor que el 97% de la gente que conozco)
Swordfish.
Es curioso que nunca expliqué por qué adoro tanto esta película.
A simple vista por ahí te parece que es otra película de acción. Pero para mí nunca lo fue. No lo fue cuando la alquilé y el primer diálogo de John Travolta me atrapó e hizo reír, y tampoco lo fue en las sucesivas veces que la vi luego de comprar el DVD.
El diálogo del principio es simplemente espectacular.
Luego la forma en que están charlando tranquilamente, tomando café, para que la cámara gire y te encuentres con una situación de rehenes. Fantástico.
Pero admitámoslo, lo mejor de Swordfish es Travolta. Es por Swordfish que John Travolta es uno de mis actores favoritos. Su personaje de Gabriel está muy bien hecho.
Quizá mi debilidad hacia el personaje se deba a que es un malo con estilo. Es incluso mejor que Lex Luthor, porque Luhor no es tan cínico. Gabriel es cínico, un sorete total pero luego demuestra que su forma de ser tiene un fin altruista: el patriotismo. (Sobre el patriotismo tengo una opinión que siempre quise decir, pero eso lo dejo para otro momento. Te adelanto algo: yo creo en mí. Y en nada más. Nada.)
Por otra parte, el personaje de Hugh Jackman me gusta por la relación con su hija. Creo que mi debilidad por las escenas de padre/hija nacieron con esta película.
En fin, me gusta mucho esta película. La recomiendo.
Si hay algo que adoro del otoño y el invierno son las bebidas calientes.
Como ahora, que estoy tomando una chocolatada. Exquisita.
(Leche La Serenísima + chocolate en barras Águila, el del envase rosado)
Qué lástima que Coldplay ya no tiene temas así.
Degustando una barrita Feeling de cereal con marroc bañada en chocolate, de FelFort.
Acabo de descubrir que en el envase de FelFort está el verdadero nombre de la empresa: “LA DELICIA FELIPE FORT S.A.” (Qué nombre. Menos mal que lo dejaron como FelFort. Hicieron bien.)
En fin, el diseño del papel plástico que envuelve la barrita no me gusta. Es un color opaco. Horrendo.
Lo que sí hay que decir es que el producto es exquisito. Es una de las mejores barras de chocolate que he probado.
¿Camisa, remera o chomba?
La chomba me parece una de las cosas más boludas inventadas en la historia del hombre.
Los dos o tres botoncitos están al pedo. Porque si los abrís obtenés un cuello más grande. Cosa que podrías tener desde el vamos con una camisa o remera.
Si lo que querés es tener menos botones podés pasar directamente a la remera. Y si querés algo más formal o cool o con botones, pasás a la camisa.
Sinceramente, no entiendo para qué carajo sirve la chomba.
Yo elijo remera o camisa. Nunca jamás chomba. Las odio.
Alcancé un nuevo nivel de excentricidad.
Me acabo de dar cuenta que disfruto mucho la música de piano. Más aún si estoy escribiendo.
Mi escena favorita del Dr. Cox en la serie Scrubs.
Hace años quería ver esa escena de nuevo. Dios bendiga YouTube.
(Y la cantidad de borregos que lo nutren de contenido día a día)
¿Viste la musiquita de Jeopardy, el programa de concursos de EEUU que se emitía hace años?
Bueno, algo gracioso pasaba al hacer preguntas a los participantes. A la hora de pensar las respuestas ponían una musiquita para pensar.
Y acá está: http://world.std.com/~eshu/dbug/Jeopardy_Think_Music.mp3
Es fabulosa. Ahora cada vez que deba tomar una decisión recordaré este tema.
“¿Voy al centro o al McCafé a escribir?”, pará que pongo la canción para pensar.
(Me encanta)
Nunca me gustó del deporte. (Chocolate por la noticia.)
Pero usar la bicicleta es quizá la única actividad física que disfruto mucho. Salvo cuando la yegua de Romina me trae problemas.
Si no es la cámara pinchada es la cubierta oxidada, sino es el asiento que se safó de atrás unos milímetros, sino es el porta-botella que se enreda con la cadena de la cual no tengo llave y jamás pude desatar del cuadro (el caño del medio). Siempre hay un carajo distinto.
Romi es complicada pero me trae alegrías; y luego del ejercicio, una sensación placentera.
(Casi casi como una mina, pero sin el histeriqueo)
Acabo de degustar un Cofler con leche y almendras.
Exquisito.
(Y además olía a chocolatín)
Estoy usando el programita SyncBack para hacer backups.
Lo que me gusta de este programa es que lo pude configurar para copiar todo mi usuario al segundo disco que tengo en la máquina. Y cada vez que le ordeno hacer el backup de nuevo, solamente copia los cambios, evitando copiar todo el usuario otra vez.
Después del primer backup masivo, las sucesivas veces tarda sólo unos minutos.
(Me encanta)
Párrafo favorito de la h18 hasta ahora:
“No creo en toda esa patraña fabulosa e ideal del destino, el amor ideal y otras delicias alegóricas que sólo sirven para mantener vivo un ingenuo deseo que se alimenta de esperanza. Creo que la esperanza debe ser una de las cosas más viles que existen, porque no logro imaginar algo peor que el dolor de alguien que vive esperanzado en encontrar algo para luego darse cuenta de que vivió una vida vacía, marcada a la sombra de una muda esperanza que le iba quitando el aliento.”
Cada tanto disfruto leyendo algún artículo de blog con cientos de comentarios.
Hoy es uno de esos días.
http://john.jubjubs.net/2008/03/21/apple-software-update/
(Es curioso que el sitio al que linkeo tiene el mismo logo que yo alguna vez diseñé para mi site personal. Menos mal que nunca lo usé. Ahora veo que es un asco)
Safe and sound [Chris Cornell]
Lo que más me gusta de esta canción es la primera estrofa:
Think of a time
When morning will come
And you will wake up without the feeling
That half the world has gone insane
Que traduzco:
Piensa en un tiempo
donde llegará la mañana
y te despertarás sin el sentimiento
de que la mitad del mundo se ha vuelto loca
En inglés suena perfecta esa idea. Lástima que sea otro pensamiento esperanzador carente de todo peso en la realidad, pero aún así. Suena lindo.
Así que el diseñador Calatraba es el responsable por el Puente de la mujer.
Adoro ese puente blanco de Puerto Madero. Hemos vivido tantas aventuras. Es mi puente favorito y cada vez que tengo la oportunidad de caminarlo la aprovecho.
Me gusta cuando se le forma la cubierta de chocolate al postre Royal.
7,45 Gb y 5 días después logré finalmente hacerme con la sexta temporada de Stargate SG-1.
Adoro esa serie.
Siempre me gustó el gatito gris con rayas negras de la publicidad de Whiskas.