Mientras esperaba el colectivo de mierda que nunca pasa, observé que apareció una mina en la parada. Cuando llegó mi colectivo ella se metió primero. Yo le pasé por adelante mientras el bondi se acercaba. Pero el pelotudo del colectivero le paró a ella, en vez de a mí, que estaba antes. Ella me miró despectivamente como diciendo: “¿Qué, te vas a meter vos, pendejo?”, y la dejé pasar.
Esto me molesta mucho y lo que criticado antes, así que intentaré ser breve para explicarle esto a las mujeres mogólicas e infundadas en un derecho de piso que no tienen.
(NO, NO SON TODAS. No rompas las pelotas con eso. “Ay, no, yo no soy así.” Bueno, está bien. Dejame de joder. Por favor, no podés decir nada de las minas que siempre salta alguna que se siente identificada pero en realidad al mismo tiempo siente que a ella no se le aplica la cosa. Mamita, si te sentís identificada no podés decir que vos no lo hacés. Y si no lo hacés, no te sientas identificada. En cualquier caso, dejame de romper los huevos porque tengo solamente dos.)
Si yo llego primero, yo paso primero. Si vos llegás primero, vos pasás primero. Punto. Acá no rige si sos mujer, paralítico, lisiado, viejo, pelotudo, mogólico, ciego, sordo, manco, usuario de Linux u otra minusvalía. No importa eso acá. Lo que importa es muy sencillo: el que primero llegó, primero debe entrar. Deberíamos hacer volantes con esto y entregárselos a las putas estas que porque son minas se creen que nos pueden pasar por arriba a todos. Si alguien te deja pasar antes es porque te está haciendo un favor, no porque esté respetando tu derecho innato de colarte en la fila, porque, linda, no tenés ese derecho. Recordemos aparte que las minas son iguales a los hombres, ¿o no? ¿O resulta que para algunas cosas son iguales, pero para otras no? Porque no funciona así la cosa, eh. No me podés venir a pedir igualdad y después pretender que porque en vez de tener los órganos sexuales afuera, los tenés adentro, te dejemos pasar antes. Andá a la mierda. Si querés igualdad, empezá por respetarla vos también.
Distinto es que le dejes el asiento a la embarazada, anciana, u otro ente golpeado por la vida. Porque eso sí está reglamentado y es obligación del usuario de transporte. Fijate que hay un cartelito arriba del asiento que dice algo así como “cuando veas a alguien más hecho mierda que vos, dale tu lugar”. (Estoy parafraseando. Ojalá fueran tan sinceros en los carteles.) O sea que esta costumbre es una normativa escrita y vigente. Lo de dar el lugar en la fila, por el contrario, no lo es. Es un favor que uno le hace a otro. Si quiere, como todo favor. No es obligación. Y por cierto, lo de dar el asiento rige únicamente para los primeros tres o cuatro asientos del colectivo. Si no querés que te lo saquen, sentate del medio para atrás y chau. Que jodan a otro.
Ya sé, no soy “políticamente correcto”. Me importa un carajo. A mí lo que no me gusta es que me caguen, y encima que me caguen cuando se trata de una persona que no tiene ningún problema de movilidad, siendo únicamente una mujer sin problemas que quería pasarme por adelante por el simple hecho de ser mujer.
No sé quién las engrupió, pero hay que empezar a bajarlas de la nube de pedo en la que viven.